Composición tema: La música.
La música es todo. Sencillamente todo. Ya lo dijo Nietzsche "La vida sin música, sería un error" (Meto un Nietzsche y quedó como que soy un avezado lector, pero en realidad todos saben que no...), entonces, vamos a hablar de mi relación con ella.
De peque, los primeros recuerdos de la música y yo, se remonta a un viejo Winco, y a unos discos "singles" de colores estridentes, y temas de cumpleaños. Como eran una porquería infumable, se me permitía ponerlos en ese tocadiscos, que era una cosa muy rústica, y cuyo diseño se asemejaba mucho a los coches rusos que importaríamos luego, en los comienzos de los '90...
Un poco mas adelante, recuerdo el casi exclusivo reproductor de magazines, que mi "nuevaolero" padre hizo instalar en su Fiat 1500 Rural verde "Sapo Pepe", y que completando el combo con los guantes de cuero con los dedos cortados y malla de red en la parte superior que usaba a la usanza de los "tuercas" de esa época, habilitan, que en esta actualidad, lo pueda catalogar, sin piedad alguna, de "farolero", "vendehumo", y "figuretti". Claro que en esa época, no me hubiera animado a hacerlo, jejejejeeee...
Tal vez por esos mismos días, llegó a mis manos mi primer disco, de uso personal... Una incalificable producción, devenida del programa de tv, "La Familia Telerín", cuyo tema principal rezaba: "Voy a dar la vuelta al mundo montado en un burrito... Un burrito con cara de angelito, sarasa sarasa...", y que, con una clara incitación al infanticidio en carne propia, volvía a poner, apenas terminaba, en un inaguantable "loop" que llevaba al resto de la familia, a andar tapándose los oídos para no escuchar los falsetes de los gansos que cantaban con voz de niños, y de paso, no escuchar sus propias puteadas a quien escribe estas líneas...
Endemientras, diría la Chona, por el sector geronte, la cosa no venía mucho mejor que digamos... Las musiquitas melosas de saxo "bien telúricas" (no por ser de "tieya adentro", precisamente... guiño, guiño...) de Ray Conniff y Fausto Papetti, taladraron nuestros sufridos tímpanos, por un buen par de meses, hasta que dieron paso a mejores melodías, mejores letras, mejores intérpretes y mejores autores...
Párrafo aparte, siendo socio del Centro Cultural del Disco, Padre, que en esa época ya dijimos que estaba en la "pomada", recibió como consejo, comprarse un disco de Frank Zappa & The Mothers of Invention... Cuya tapa, les presento a continuación...
Por suerte, Joan Manuel Serrat y The Beatles, coparon la parada. Y fue la primera vez que los sectores gerontes y juveniles de la casa coincidieron sin daños acusticos para ninguno de los bandos (O casi... con el tema "Fiesta", confieso que tenía la misma obsesión que con la del "burrito con cara de angelito")
Una vez firmado el armisticio musical familiar, Patricia y Claudia, entraron los primeros discos de "música progresiva", que era como se llamaba en sus inicios, al rock nacional de ahora... Como ellas ya estaban "en otra", empecé a "parar la oreja", y asimilar, a escondidas, esa música, con la que todo pasó a un plano superior, aunque todavía quedaba lo mas sabroso... La música en vivo... Los recitales...
Mi primer recital ("Mi primer recital..." Buah... Pareciera que les fuera a contar de una actuación, pero se trata del primer recital como espectador, porque no se tocar ni el timbre...), fue en el debut de la mítica banda "El Arpón", entre cuyos integrantes se encontraba Monino, un amigo de la familia. No se si por la emoción, si por los nervios, o, sencillamente porque estaba muy cansado, me quedé profundamente dormido al tercer tema... Cuenta la leyenda, o mis hermanas, que de la fila de atrás se quejaban por mis ronquidos... Para el segundo recital, unos añitos mas crecido, ya canchero, bien descansado, presto para el "ooooooh...", con Patricia nos tomamos el 37 de Lanús a Ciudad Universitaria, donde iba a ser el recital, pero al llegar a los portones de acceso a la C.U., un mega operativo del ejército (¿fines del '75?), todos abajo del bondi, manos arriba, pies separados, gritos amenazantes, alguno sin documentos quedó ahí, el resto de nuevo arriba, y afuera... recital suspendido por los hombres de verde...
Cuando parecía que el tema recitales y mi persona no había forma de hacerlos congeniar, finalmente hubo conciliación. Sin levantar la perdiz, saqué mi entrada en Obras, para ver el retorno de Almendra en el año '79. Esa maravilla, se puede decir que fue el puntapié inicial para años y años de música en vivo, que para mi modo de ver, es el espectáculo audiovisual mas maravilloso que existe...
Nos vemos en la próxima entrada

