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Hola...!!! Soy Ricardo, o Fabián, o Fabi, o Coti, o CrOsTI... En algún momento nuestras vidas se cruzaron, y me llamaste de alguna de estas formas... Si estás leyendo esto, representás algo para mí. Y algo bueno. De forros e hijos de puta, estoy hasta la frente en mi vida real, así que por acá no los quiero ver. Alguna de las cosas que escribo, las viviste conmigo. Otras, te las habré contado en su momento, o creo que es bueno que las conozcas ahora. Si en algún párrafo no salís bien parado, no es con el objetivo de ofenderte, sino la visión que tenía, tuve o tengo, de determinada situación que compartimos. Esta es mi catarsis, mi espacio de libre albedrío. Mi Blog, mis reglas. Espero que lo puedas disfrutar, y que comentes. Que critiques y sugieras. Que enriquezcas estos relatos con tu visión y/o tu recuerdo. Y si dispara algo dentro tuyo, me voy a sentir mas feliz todavía...

domingo, 29 de julio de 2012

13er. Relato: PEPE ROMPEEEE...!!!

Historias de roturas, daños, destrozos, o como se les quiera denominar. Cosa común en nuestra infancia, y que vamos a deschavar en este nuevo relato.
Vamos a comenzar, mandando en cana a Patricia, la atleta familiar, especialista en salto en alto, largo, ancho y profundo, tal como pudimos dar fe, en el departamento de la calle Fournier, cuando como una especie de Cachito Vigil menos lloroso, intentaba darnos los tips necesarios para saltar gracilmente desde su cama a la de Claudia, separadas ambas dos, por un abismo de escaso metro y medio, luego de bajarnos el pulgar, tanto a Claudia como a mí, por saltar sin el estilo adecuado... "Se salta así, miren...", fueron sus palabras que quedaran flotando en nuestras memorias por siempre, y que fueron el preámbulo del salto campeón, el de la presea dorada, el del sueño olímpico. En resumen, el salto que terminó con la cama hecha moco, maderas quebradas, elástico en el piso, estruendo ensordecedor... Todavía recuerdo el encule de Don César, y su amenaza de buscar un colegio pupilo para meterla como castigo... Por fortuna para ella, a la semana, al vejete se le pasó la calentura, y todo volvió a la normalidad... Años después, la "alegre bengalí" pudo saciar sus ganas de saltar en un ámbito mas adecuado, en el club Talleres de Escalada, donde comprobó que como deportista, sería una excelente contadora...

Otro episodio con estropicio, protagonizado por la misma intérprete, ocurrió en un cumpleaños de quien suscribe. Eran épocas escolares de repartir tarjetitas invitando en el colegio, cosa bastante boluda e impráctica, si al final terminabas invitando a todo el grado (bastaba con decirles "te invito a mi cumple"), pero que a mí me generaba un embole feroz, odiaba dichas tarjetitas... Para colmo, tenía que invitar a Marcelo, mi amigo del edificio, con el que jugábamos a la pelota diariamente, y que para invitarlo, solo tenía que subir en el ascensor 7 pisos. Confieso que estaba en un día extremadamente pelotudo, porque se acercaba la hora del cumple, y yo no subía... Tomando cartas en el asunto, Patricia me intima a subir, de buena manera, luego gritándome un poco, cagandome a puteadas al rato, hasta que desembocó en un certero collarazo de perro, revoleado a un ancho de mesa de distancia, que fuera agilmente esquivado por mí, logrando que el collar, con una hebilla y unas tachas dos números mas grandes que lo recomendado para un caniche (no toy) chico, como era Cush, fuera a dar de lleno contra un ventanal de 2 x 2 mts., que se hizo percha... No recuerdo la reacción paterna, pero creo que no zafamos de una merecida cagadura a pedos compartida, aunque si, seguro de algún tipo de castigo... Por cierto, no pienso abundar en otro tipo de daños generados por el pedorro pulso temblequeante de mi hermana mayor (el hit "pulso, pulso, que me tiembla el pulso" con el que la gastaba, imitando a Sandro y su "rosa, rosa", estuvo varios años en el Top 40 familiar...), así que le damos un poco de descanso, y pasamos a ocuparnos de mí...

Si leyeron con atención otros relatos de este blog, sabrán que de peque, mi caracter era bastante chispita, por no decir que era un calentón de mierda, y que se me volaban los canarios cada 2 x 3... Bien, entonces les cuento que en una época acotada en 25 o 30 días, hubo un cierto artefacto que paso a ser algo que no podía evitar romper...
Playa, La Lucila del Mar, arena moooy caliente, cosas que cargar... 
Padre y su alero que para armarlo, necesitaba el mismo tiempo y los mismos recursos que emplea su tocayo de apellido Pelli para construir torres, reposeras, heladerita, canasto de mimbre reglamentario (De 2 puertas), lonas, diarios y revistas, gorritos, bronceadores, dados para jugar a la generala, cartas, paletas, y el equipo de mate con 2 termos... Demasiados instrumentos para muy pocos intérpretes. Entonces "yo llevo esto, vos llevá aquello", la división internacional de trabajo, me hizo acreedor de varios ítems, con los que no estaba de acuerdo, y sumado a la arena quemandome las patitas, pretendí negociar menos carga, recibiendo un coro de "dejate de joder y lleva eso", que generó mi ira, que solo se sació cuando con un balanceo muy equilibrado hacia atrás primero, y adelante, aprovechando el envión, después, despedí con fuerza y puntería, el equipo de mate con ambos termos (uno lleno de café, el otro de agua), al mismísimo carajo... 
Creo que dejé de correr, cuando llegué al muelle de Mar de Ajó, y ya no se veía la horda familiar tratando de lincharme... En mi defensa, voy a decir, que los otros 3 o 4 termos que rompí en esos días, fueron solo de puro torpe, sin intención alguna...

Otro punto alto de mis roturas, se produjo en el Gasómetro de Lanús, o sea, en el patio del departamento, donde jugaba, a veces con el Marcelo citado anteriormente, y otras solo, gambeteando defensores imaginarios y batiendo vallas rivales a puro talento y definiciones certeras, al hueco que quedaba entre la pared y el ventanal de la pieza de mis hermanas (Ventanal mellizo, en dimensiones, al del collarazo). En esta ocasión, se ve que los rivales estaban jugando un poco áspero (fútbol rústico, empleado para detener mi calidad excepcional...), y cuando estaba por definir, con el arco desguarnecido, y la tribuna dejando escapar el grito ahogado de gol, un foul descalificador... Ehhh... Bueno... Vamos a decir la verdad... cuando estaba por patear, pisé la pelota, cayéndome de culo, y con el envión, pasé a través del ventanal, aterrizando contra la cama de mi hermana... 
Me miré el brazo derecho, y de algún lado impreciso, me salía bruta cantidad de sangre... 
Con la ayuda de un vecino, me llevaron a una clínica donde me dieron 5 puntos en el antebrazo, y con ese episodio, se clausuró definitivamente ese templo del fútbol, donde brillara tan imaginariamente...

Como Bonus Track, la última historia. 
En mi pieza tenía un equipo de música, donde escuchaba discos de vinilo. A Claudia, su novio le había regalado un disco de la brasileña Simone. En vez de escucharlo en el equipo "familiar", fue al de mi pieza. Como la pieza era, además de chica, un auténtico quilombo, sacó el disco mío que estaba puesto en el plato, y lo dejó en el piso. Cuando volví y fui a poner mi disco, casi me muero... Varios surcos desparejos atravesaban el disco, de lado a lado... Encima era un disco doble... Mi disco favorito... "Queen Live Killers". La tortuga habrá pensado que era una alfombra, y le pasó por arriba... De calentura, agarré su disco de Simone, y se lo rayé con una saña digna de un capítulo de "Mujeres asesinas" (Porque fue una reacción bien minitah...) 
Vaya uno a saber porque (seguro cagazo a una represalia tipo "Operación Tormenta del Desierto", minutos después de cometer "el crimen", me fui hasta la disquería y le compré el mismo disco...
Hace unas semanas, Carlinhia, pa' los que no la conocen, mi sobrina, descubrió "Uhhh... que loco... 2 discos iguales de Simone...!", en los estantes de la casa de sus abuelos...
La mentira tiene patas cortas...

Si llegaron hasta acá, pueden escuchar tranqui las cadenas nacionales sin mosquearse... No le den bola a Caparrós...
Hasta el próximo relato  

jueves, 26 de julio de 2012

12do. Relato: LOCAS VACACIONES - Tomo 1


Vacaciones. Palabra mágica y un tanto (muy) esquiva últimamente... Pero, a pesar de esperarlas con ansiedad, cada vez que salimos, se convierten todas y cada una de ellas, en una suerte de Camel Trophy, digno de olvidar, o de recordar con ganas de cortarse las venas con un fideo cabello de ángel...
En este relato, vamos a recordar un descanso anual, que tuvo la particularidad de ser, para los que me rodeaban, un suplicio, y que generó una muy mala fama que me acompañó un tiempo mas que prudencial, y que pude revertir a fuerza de bondad, carisma, y una poca de amenazas de muerte a quienes me  calumniaban.
Antes de partir, fiel a los consejos de Don César, llevé la Ferrari Testarrossa (bueh... el mono, el querido y añorado 128ito) a un mecánico "de confianza", quien me recomendó, con la voz impostada y mirada hacia el horizonte, como estatua de prócer, "Mándalo a limpiar el radiador, y salí tranqui a la ruta, que lo revisé todo y está como para correr un rally"
Como se podrán imaginar, antes de llegar a Dolores, ya estaba tirado en la banquina, con el motor echando humito...
De arrancarlo a cada rato, me quedé sin batería ("Está Ok", me dijo el muy sucio). Hasta que llegamos a un  electricista, tuve que empujarlo un montón de veces... Tenía puestas unas franciscanas muy "surfers" que solo sirvieron para que, haciendo fuerza para empujarlo con 2 ruedas en el pasto y dos en la banquina,  los pies se me hagan percha con el asfalto caliente...
Resumiendo... Llegamos a Mar del Plata en 10 horas, previo paso por 2 mecánicos de Dolores y Chascomús, que me aconsejaron ponerle agua cada 10 kms., y llevarlo lo mas lento posible. El tutú quedó los 15 días en el A.C.A., donde mandaron a cepillar la tapa de cilindros, le cambiaron la junta, y de yapa, a mi me partieron el culo en 8, con el costo del arreglo...
Una vez en el depto, no podía ni caminar de como tenía llagados los pies. Estuve como 4 días adentro, viendo canal 8 y canal 10... No tenía un arma cerca, y el balcón tenía reja, sino me mandaba la gran Olmedo...
Una vez recuperado, ya las vacaciones eran la dicha en movimiento...
Fuimos a la playa, por primera vez con staff completo... Disfrutando el día... Viendo como volaban en parapente... y bajando por las escaleras de piedra, Claudia pisa para el orto, y se quiebra el tobillo...
Creo que si llegaba a pasar una vaca volando, me cagaba en la mollera...
Bueno, Justo en esos días, y por "casualidad muy casual", San Lorenzo jugaba en el torneo de verano contra Racing. Llamé por celu a mis amigos cuervos, que habían viajado "casualmente" también en esa fecha, y me pasaron la dirección del edificio donde paraban. Los fui a saludar, y muy apenado, les conté de mis pesares pisteros, ruteros y/o ranas. El esperado consuelo, y las voces de aliento que esperaba, tomaron forma de chanzas, jodas, cagadas de risa desembozadas, y muy timidamente, a alguno se le cayó un "mufetti", de la boca... Finalizada mi visita, quedamos en vernos al día siguiente para visitar a un amigo cuervo marplatense, Mariano, y me acompañaron hasta la calle, donde me despidieron alegremente.
A la mañana siguiente, cuando llegué al encuentro, imagen repetida en cada uno que me cruzaba: dedo extendido señalando, risas, y calificativos de "mufa", "secaplantas", "piedra", "Carlos Saúl", etc...
Los mas amables, se dignaron a explicarme, con un par de dedos tipo pinza sosteniendo algo a la izquierda de sus entrepiernas, que cuando me estaba yendo, el Dolape Jorge, como el ascensor estaba lleno, subía por la escalera, alguien le habló desde abajo, se asomó, y cuando volvió a encarar la subida, le pegó manso frentazo al borde de la escalera, haciéndose un bonito tajo... Luego, al entrar en el depto, se les tapó el inodoro, quedando fuera de combate, y para completar, uno de los pibes, se enfermó...
Todo culpa mía, difamaron a coro...
Fuimos a almorzar, sin novedad, y a la noche, al estadio...
Perdimos 4 a 0... ¿Fueron unos perros? Para nada...!!!. La explicación racional que encontraron, fue que yo estuve en la cancha... Encima, cuando salíamos del estacionamiento, Mariano, que me llevaba en su auto, chocó contra un árbol... (Trágame tierra...!!!)
A esta altura, mas que hacerme jodas, ya estaban empezando a considerar, seriamente, cruzar de vereda en cuanto me vieran... Yo, con la objetividad puesta, y con pruebas en la maleta, trataba de hacerlos entrar en razón, de la inexistencia de "ondas negativas", o "espíritus oscuros", sin éxito alguno... Explicarles que Mariano era un pésimo conductor, que yo antes había viajado en el auto de Claudia (Cuerverdinegra), y que terminamos ilesos, o que los 4 goles habían sido en off-side, o los nuestros se habían vendido al oro del Perú, pero nada dio resultado...
A partir de ese momento, dejaron de llamarme por mi apodo, y cuando lo escribían en sms o mails, pasé de ser "Coti" a ser "Ce.O.Te.I."
Manga de hijos de puta, mala gente, envidiosa...!!!
En fin... Los 15 días pasaron, y la hora de abandonar ese infierno (Quiero la cabeza y las bolas del salame al que se le ocurrió llamarla "La felí"), llegó... Cuando bajamos hasta el hall, con todos los petates, dos patrulleros en la puerta, mucho movimiento... Habían robado uno de los departamentos...
Por suerte, ese fue el último event... perdón... ¿Cómo... Todavía no terminó el calvario...????
Pagamos el arreglo del 128 juntando saldos de tarjetas, billetes del estanciero, un diente de oro, un pulmón, y dos pelusas que me quedaban en los bolsillos de la campera, y emprendimos el retorno a la "joum suit joum". Paramos a Cargar nafta en Dolores, y cuando vamos a pagar, nos rechazan la tarjeta por fondos insuficientes... A esta altura, mi mirada registraba solamente tonos de rojo intenso a granate furioso, como único panorama... Por suerte, bajando el monto y completando con efectivo, pudimos retomar viaje, y finalmente llegamos, luego de pagar los peajes con fichas de casino, botones, havannettes, y favores sexuales...
¿Descansar, y olvidarse de los problemas, era no...???

Nos vemos en la próxima... Después de las vacaciones... (?)

sábado, 14 de julio de 2012

11er. Relato: ES ROCKANDROLL NENENNNN...!!!


Composición tema: La música. 

La música es todo. Sencillamente todo. Ya lo dijo Nietzsche "La vida sin música, sería un error" (Meto un Nietzsche y quedó como que soy un avezado lector, pero en realidad todos saben que no...), entonces, vamos a hablar de mi relación con ella. 

De peque, los primeros recuerdos de la música y yo, se remonta a un viejo Winco, y a unos discos "singles" de colores estridentes, y temas de cumpleaños. Como eran una porquería infumable, se me permitía ponerlos en ese tocadiscos, que era una cosa muy rústica, y cuyo diseño se asemejaba mucho a los coches rusos que importaríamos luego, en los comienzos de los '90...

Un poco mas adelante, recuerdo el casi exclusivo reproductor de magazines, que mi "nuevaolero" padre hizo instalar en su Fiat 1500 Rural verde "Sapo Pepe", y que completando el combo con los guantes de cuero con los dedos cortados y malla de red en la parte superior que usaba a la usanza de los "tuercas" de esa época, habilitan, que en esta actualidad, lo pueda catalogar, sin piedad alguna, de "farolero", "vendehumo", y "figuretti". Claro que en esa época, no me hubiera animado a hacerlo, jejejejeeee...




Tal vez por esos mismos días, llegó a mis manos mi primer disco, de uso personal... Una incalificable producción, devenida del programa de tv, "La Familia Telerín", cuyo tema principal rezaba: "Voy a dar la vuelta al mundo montado en un burrito... Un burrito con cara de angelito, sarasa sarasa...", y que, con una clara incitación al infanticidio en carne propia, volvía a poner, apenas terminaba, en un inaguantable "loop" que llevaba al resto de la familia, a andar tapándose los oídos para no escuchar los falsetes de los gansos que cantaban con voz de niños, y de paso, no escuchar sus propias puteadas a quien escribe estas líneas...

Endemientras, diría la Chona, por el sector geronte, la cosa no venía mucho mejor que digamos... Las musiquitas melosas de saxo "bien telúricas" (no por ser de "tieya adentro", precisamente... guiño, guiño...) de Ray Conniff y Fausto Papetti, taladraron nuestros sufridos tímpanos, por un buen par de meses, hasta que dieron paso a mejores melodías, mejores letras, mejores intérpretes y mejores autores...

Párrafo aparte, siendo socio del Centro Cultural del Disco, Padre, que en esa época ya dijimos que estaba en la "pomada", recibió como consejo, comprarse un disco de Frank Zappa & The Mothers of Invention... Cuya tapa, les presento a continuación...


Digan lo que quieran, pero estamos hablando del año 71 o 72... It's too much...!!! Creo que por esos años, padre era un consumista compulsivo, estilo Homero Jay Simpson... No me jodan...!!!

Por suerte, Joan Manuel Serrat y The Beatles, coparon la parada. Y fue la primera vez que los sectores gerontes y juveniles de la casa coincidieron sin daños acusticos para ninguno de los bandos (O casi... con el tema "Fiesta", confieso que tenía la misma obsesión que con la del "burrito con cara de angelito")

Una vez firmado el armisticio musical familiar, Patricia y Claudia, entraron los primeros discos de "música progresiva", que era como se llamaba en sus inicios, al rock nacional de ahora... Como ellas ya estaban "en otra", empecé a "parar la oreja", y asimilar, a escondidas, esa música, con la que todo pasó a un plano superior, aunque todavía quedaba lo mas sabroso... La música en vivo... Los recitales...

Mi primer recital ("Mi primer recital..." Buah... Pareciera que les fuera a contar de una actuación, pero se trata del primer recital como espectador, porque no se tocar ni el timbre...), fue en el debut de la mítica banda "El Arpón", entre cuyos integrantes se encontraba Monino, un amigo de la familia. No se si por la emoción, si por los nervios, o, sencillamente porque estaba muy cansado, me quedé profundamente dormido al tercer tema... Cuenta la leyenda, o mis hermanas, que de la fila de atrás se quejaban por mis ronquidos... Para el segundo recital, unos añitos mas crecido, ya canchero, bien descansado, presto para el "ooooooh...", con Patricia nos tomamos el 37 de Lanús a Ciudad Universitaria, donde iba a ser el recital, pero al llegar a los portones de acceso a la C.U., un mega operativo del ejército (¿fines del '75?), todos abajo del bondi, manos arriba, pies separados, gritos amenazantes, alguno sin documentos quedó ahí, el resto de nuevo arriba, y afuera... recital suspendido por los hombres de verde...

Cuando parecía que el tema recitales y mi persona no había forma de hacerlos congeniar, finalmente hubo conciliación. Sin levantar la perdiz, saqué mi entrada en Obras, para ver el retorno de Almendra en el año '79. Esa maravilla, se puede decir que fue el puntapié inicial para años y años de música en vivo, que para mi modo de ver, es el espectáculo audiovisual mas maravilloso que existe...
Nos vemos en la próxima entrada        

sábado, 7 de julio de 2012

10mo. Relato: PASALE EL CALISUAR...

El décimo relato, el del número redondo, el de las dos cifras, se hizo esperar. Una conjunción precisa de recarga laboral, muy poco tiempo para el ocio, y el hasta ese momento desenfrenado desmoronamiento de mi querido San Lorenzo de Almagro, (mi amante sado-masoquista), hizo que todo se tornara moroso y las ganas de escribir, se evaporaran. Hoy, con la certeza que el descenso nos dio un metro de ventaja, y fundamentalmente, que tengo una pc libre en casa (Aleluia, hermano, alelulia...!!!) retomamos la senda del chusmerío a los recuerdos.
Vamos a recordar un poco, mi etapa Beltranera... y por el tiempo de espera, vamos con 2 por el precio de 1... (A la promoción..., a la promoción...)

Sho laburo con la grasha, el asheite y la cal...

¿Te acordás, Patricia de ese cantito...? (Para los que quieran prenderse, el ritmo es el de "glory, glory, hallelujah") 
Bueno, del María Reina, me pegaron un certero "shot de cul", como era lógico y esperable. Francisco, el preceptor de Patricia, era el novio de mi profesora de religión. Este buen muchacho, tuvo la delicadeza de advertirle lo siguiente: "Decile a tu hermano que no se rompa el cu... digo, el alma, porque por mas que sepa hasta los puntos y comas de los programas de cada materia, lo van a bochar sin miramientos... Me dijo mi novia, que ya bajaron esa orden a los profesores" Cancherito y confiado, (Dar en Diciembre y Marzo era juego de niños para mí...) pese a tales comentarios, presenteme a dar las materias, recibiendo una felpeada marca cañón en cada una de las oportunidades... Reunión familiar, analizando la situación, decidí (mos), que lo mas conveniente era intentar por el lado de una escuela técnica, que era (lo que creí) mas afín a mis gustos... 
Claudia estaba estudiando en la Escuela Nacional de Bellas Artes, en Barracas, y en el edificio donde cursaba, había una escuela técnica, y se hicieron las averiguaciones correspondientes. Ese antro de repetidores, cuasi-delincuentes y pichones de gangsters, finalmente fue mi escuela, y donde, pese a todo, mejor la pasé...
Plena dictadura militar... Mucho milico con cargo... Mucho no milico, con vocación de gorra...  
Uno de estos últimos, profesor de dibujo técnico, era feliz aterrorizándonos con su maltrato y actitudes violentas. Amenazar a un compañero por reírse en la vereda de la escuela, en el momento que él bajaba de su auto, es un ejemplo. Otro, mas recordado, tuvo final con beso, cuando su patoterismo berreta se topó con un tipazo, muy querido por todos sus alumnos. Resulta que este "profesor" tenía la pésima costumbre de no calificar las láminas que tanto esfuerzo nos costaban en esos primeros meses de aprendices de dibujantes, sino de descargar su furia, tachándolas con birome, como paso previo a romperlas en nuestra cara. Santiago era nuestro preceptor, un día agarró a uno de nosotros que estaba con los pájaros mas volados que de costumbre, averiguó el motivo y recibió como respuesta, la descripción de los malos tratos de este tipo. La clase siguiente, se produjo el milagro... A 5 minutos de empezada, se abrió la puerta, apareció Santiago, y sin decir ni "buen día", lo agarró de las solapas del saco al "Loco" Velázquez, (apodo y apellido del tereso), y mientras lo zamarreaba y lo hacía flamear como un banderín, le decía "Escuchame, pelotudo, me llego a enterar que volvés a tratar mal a un pibe, o a romperles las láminas, y te mato...!!!"
Todos quedamos con los ojos como el 2 de oros, la boca mas abierta que un FarmaCity, y cuando salieron del aula, uno en el aire, el otro izándolo de las solapa, estallamos en una ovación...
Nuestro Superman casero, al igual que el villano, recibieron como castigo, una semana de suspensión. El "loco" jamás volvió a arruinarnos un trabajo, y empezó a tratarnos con la suavidad de una abuela querida...
Hubo mas Justicia en ese acto, que en cualquier oficina de Comodoro Py 2002

Hay goma, hay gomaaa...!!!

Tener Taller, era algo nuevo y que estaba muy piola... Era como ayudarle al viejo cuando se ponía a arreglar cosas, pero sin ayudar, haciéndolo uno directamente. Toda una ceremonia preparar la valija de herramientas, la regla "T", el mameluco... El mameluco, o mono, que los mas "pulentas" no llevaban puesto desde la casa (un quemo), sino que lo llevaban en un bolso... Eso creíamos... Pronto nos pusieron en autos, y los recién llegados al universo del "Industrial, colegio de varones...", pasamos a ser también esos mas que pulentas... machos argentos... espartanos... que se bancaban todas y cada una, y que convertían al mono, como si fuera un transformer de tela Grafa azul, en una "perita" que servía, además de cómoda y autoportable "practibolsa", en una cachiporra muy efectiva a la hora de hacer combates generalizados todos contra todos en las horas libres, para matizar la espera en las paradas del bondi, o para plantarse, espalda con espalda, en esas épicas batallas contra los del "Joaquín V" o los del "Arcamendia", que nos relataban los alumnos de años superiores, y que nosotros mismos repetíamos el relato, a medida que avanzábamos a cursos superiores... A esta altura de las cosas, debo admitir que jamás de los jamases, participé en ninguna gresca con otras escuelas... Pero de la adrenalina que corría por el cuerpo cuando llegaba el rumor "A la salida hay goma con los del Joaquín", preparar los pertrechos (rellenar la perita con limas, martillos y destornilladores) y salir con esa mezcla de decisión y cagazo, para ver que en la plaza, en vez de 20 o 30 compañeros de un fulano, ofendido porque uno de los nuestros se había levantado a su ex novia, había solo palomas... el loco que estaba enamorado de la mina de la estatua... gente común esperando el bondi...

Nos vemos la próxima...
Los relatos de hoy quiero dedicárselos a Juan Martín y Carla