¡Paren...!!!
¡Paren...!!!
¡No me empiecen a manguear hasta llegar al fin del relato...!!!
¿Está claro...???
Bueno, sigamos...
Cerca de fines de los 80, y principios de los 90, prestaba tareas en la bucólica provincia de San Luis (1), mas precisamente en el Parque Industrial de dicha provincia. Trabajaba en una metalúrgica, cuyos dueños eran personajes un tanto inclasificables, por no caer en discriminaciones burdas...
Lo cierto, es que eran épocas bastante malas en lo económico, y en la oficina, a un compañero se le ocurrió hacer una de las tantas "vaquitas" en las que cada uno de nosotros alguna vez participó, y jugar al Prode, en una modalidad de combinaciones, que nos darían serias posibilidades de acceder a una vida de lujos, placeres, minitas y desenfreno que, de acuerdo al sondeo previo de "¿Qué hacés si te lo ganás?", eran las respuestas campeonas...
Comenzamos a jugar. Intervinimos el plantel administrativo, el plantel de fábrica, y los anteriormente nombrados dueños, mas la cuasi contadora (familiar de los susodichos).
Las primeras 6, 7, 8 ("rocho", diría el bolastristes...) jugadas, hicimos una media de 7 u 8 puntos, pero el entusiasmo no decayó.
Un domingo a la tarde, estaban viendo Feliz Domingo (Feliz piringo, para los íntimos...), y como me generaba un embole imposible de empardar, me retiré a mis aposentos, previo ver los resultados finales de los partidos, con un comentario que fue como un vaticinio: "Me parece que agarramos unos cuantos partidos"
Primer "break" explicativo para los menores, esos seres que no comprenden que en esas épocas no existían o no eran comunes, ni la internés, ni el cable, ni otros adelantos por el estilo (al menos en mi casa... no se vengan a poner densos de "en la Masachiusecs Iuniversiti ya existía el Pijindrín K25L600, considerado el primer computador personal que estaba interconectado con otro computador que estaba en el aula vecina", o en "Shan Ishidro, VCC comenzaba con las primeras emisiones de cable, con material choreado de los archivos de Canal 7 por el gordo Bonafide")
Volvemos, entoes, a mi habitación...
Apoyo mi blonda cabellera en la almohada, y al rato viene Claudia a decirme: "Es Mario, está como loco, dice que ganamos el Prode..." Con mas cara y tono de "Este me está tomando el pelo", que de seguridad...
Atiendo, totalmente aletargado, y escucho, del otro lado, un clima de festejos inusual, ya que Mario estaba recién casado, y vivían solos, pero se sentía un barullo impresionante. "NOS GANAMOS EL PRODE, PAPÁ...!!!" Me gritaba una y otra vez "¿QUÉ HACÉS DURMIENDO...? ¡LARGÁ TODO Y VENITE A FESTEJAR...!!!" No había forma de callarlo...
Segundo "break" explicativo: En esa época, Loteria Nacional, daba a conocer la cantidad de ganadores del Prode, los Lunes, cerca de las 11 de la mañana.
Entre tanta candonga, solo le pude meter un "aguantá hasta mañana", que no fue escuchado, por supuesto, y después de cortar, me quedé pensando... Uds. ya conocen mi costado pesimista, que es igualito a mi frente pesimista, y hermano gemelo de mi dorsal pesimista... "¿Y si hubo muchos ganadores?" La preguntita, a repetición, machacó mi bocho durante el resto de la tarde y en la soledad de la noche, en la que, como adivinarán, no pude pegar un ojo...
Tercer "break" explicativo: Por esos años, Lotería Nacional, obligaba a los apostadores a poner el nro. de DNI en las boletas, que eran unos cartoncitos que se perforaban. En el "pacto de caballeros" con el que nos manejábamos, para no generar malos entendidos, el que se llevaba las boletas, Carlos, no podía poner su documento, así que estaban a mi nombre.
Levantarme temprano y llegar a horario en los trabajos, jamás fue mi fuerte, debo admitirlo. En mi puta vida laboral, never de las nevers, pude cobrar los famosos "premios por asistencia y puntualidad" (Claudia es testigo y víctima pasiva de esto que les cuento...), por lo que, ese Lunes, no iba a ser la excepción. Bajo del 105 después que cruza el puente de la Av. San Martín (Agronomía, La Paternal, para los foráneos), encaro por Chorroarín, para hacer las 2 cuadras que me separan del yugo, y diviso un desordenado scrum en la puerta, que salta, se agita, grita, y se me viene al humo cuando termino de pisar la vereda en la esquina... Poco faltó para que me lleven en andas, y me encajaran un pico, o intentaran cosas que de solo imaginarlas, me dan arcadas...
De mas está decir, que en toda la mañana, éramos 22 tipos cada uno con una radio pegada a una oreja, esperando que digan la cantidad de ganadores... Cuando se hicieron las 11, no se atendía mas el teléfono, los clientes de mostrador eran ignorados olímpicamente, hasta que llega la información... El planeta tierra entero, unos cientos de miles de marcianos, y algún que otro venusino culón, habían sido beneficiados por la Diosa fortuna...
De ser vitoreado y reverenciado, pasé, por obra y gracia del corresponsal apostado en Lotería de Beneficencia Nacional y Casinos, a ser increpado, amenazado, e insultado, sin comerla ni beberla...
Al día siguiente, tenía que ir a cobrar, y uno de los dueños, el mas rapiñoso, empezó a poner trabas. Yo quería ir temprano, acompañado por un grandote de fábrica (mas bueno que el pan...) de custodio, y sacarme el tema de encima. El tema es que me boludeó toda la mañana, hasta que me "liberó" con el tiempo justo para llegar a Lotería, pero no al banco... Cuando llegué, al día siguiente con el cheque, me dió un laburo para hacer si o si, al tiempo que les propuso a la gente de fábrica, depositar el cheque en la cuenta de la empresa, que era mas seguro, que él después les daba la parte a cada uno...
¿Decirles que esa tarde tenía a 12 tipos bramando por su parte en mi escritorio, es mas que obvio, verdad...?
Ahí me calenté para la mierda, y les dije de todo. Que no me rompieran mas las bolas, que ellos habían decidido aceptar ese trato, y que le fueran a reclamar a este fulano, Luis...
Esta bolita de excremento, usó el cheque para cubrir las cuentas de la empresa, las "personales" (XX, o "Schwarz", como le llamaban tan ingeniosamente...), y nos pedalearon a todos hasta el Lunes siguiente, "No es por mí, es por el clearing, entendeme..."
La ganancia, por zabiola, creo que no llegaba a mil dolarucos (calculo que blus)
Cuando llegó finalmente el dinero, el primero de la fila fue uno de los socios, el mayor, ingeniero, jubilado, cuentas en EE UU, que participaba en la empresa como "asesor técnico", de puro aburrido, para no quedarse en la casa, como me dijera tiempo antes de estos sucesos... La segunda, la mamá de Luis... La empresa, originalmente era de su esposo. Cuando falleció, quedó para el hijo, y ella, docente turno tarde, nos complicaba terriblemente con sus despistes y menefreguismo, todas las mañanas... Otra "aburrida"
El tercer socio, que no se si ponerlo en un lugar mas humano, o mas culposo, no asomó la nariz...
Lo mas triste, fue recibir la orden de, a la gente de fábrica, descontarles los vales a cuenta, del dinero que les correspondía...
No lo mandé a la mierda...
¡No se por qué, no lo mandé a la mierda...!!!
Cuando le dije, entonces, que se encargara él de repartir el dinero, y poner la cara, aflojó, y dio marcha atrás, no se si por haber caido en cuenta de su terrible hijaputez, o por poner a salvo su integridad...
En fin... Gente linda, verdat...???
Mientras escribía este relato, recordaba un montón de actitudes similares. Ya van a ser relatadas... jejejejeeeee
Antes de despedirme, una aclaración:
(1) En mi puta vida pisé la Provincia de San Luis. Pero "trabajé" allí, virtualmente, por los beneficios que recibía esta empresa, con el Régimen de Promoción Industrial... Casi llegó a conocer mi lugar de trabajo, ante una inspección, que fue prontamente abortada por el "Sr. Billetín", guiño, guiño...
Hasta la próxima
P.D.: No revisé lo que escribí. Así que no pienso corregir errores de tipeo, o bestialidades ortográficas, porque estoy cansado... Si ven algo de eso, si no lo soportan, avisen, sino, háganse los "fesas", y seguimo' amigo' como siempre, si...?
