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Hola...!!! Soy Ricardo, o Fabián, o Fabi, o Coti, o CrOsTI... En algún momento nuestras vidas se cruzaron, y me llamaste de alguna de estas formas... Si estás leyendo esto, representás algo para mí. Y algo bueno. De forros e hijos de puta, estoy hasta la frente en mi vida real, así que por acá no los quiero ver. Alguna de las cosas que escribo, las viviste conmigo. Otras, te las habré contado en su momento, o creo que es bueno que las conozcas ahora. Si en algún párrafo no salís bien parado, no es con el objetivo de ofenderte, sino la visión que tenía, tuve o tengo, de determinada situación que compartimos. Esta es mi catarsis, mi espacio de libre albedrío. Mi Blog, mis reglas. Espero que lo puedas disfrutar, y que comentes. Que critiques y sugieras. Que enriquezcas estos relatos con tu visión y/o tu recuerdo. Y si dispara algo dentro tuyo, me voy a sentir mas feliz todavía...

viernes, 18 de mayo de 2012

8vo. Relato: NIÑEZ EN CHIVILCOY (PARTE 1)

Una parte muy importante de mis vacaciones de chico, las pasaba en Chivilcoy. Ir al campo, leer pilas y pilas de Aventuras de Patoruzú, Locuras de Isidoro y Correrías de Patoruzito, que se acumulaban durante el año, y la compañía de mi amigo Alan, hacían de esos días, algo muy agradable y que se extraña un montón...
Acostumbraba a dormir en una habitación tipo altillo, que era apasionante ya desde su escalera de madera, que le daba un particular sonido a los pasos para subirla, la baranda, que daba la impresión de no ser muy firme, pero que jamás fue obstáculo para que nos colgáramos de ella al subir, y que nos sirviera de deslizador para bajar, y las cosas que había... Instrumentos folkloricos, botellas de bebidas antiguas, el legendario biombo verde, y, fundamentalmente, la ventana que daba acceso a las azotea, y que permitía, si uno tenía ganas, a pasar de una casa a cualquier otra vecina, porque las alturas eran iguales. Los días de semana, la tía Tita y Maricha atendían la peluquería que estaba en la parte delantera de la casa, Evangelina y Francisco atendían su perfumería, José estaba en el campo, y yo, me sentaba en los sillones hamaca del patio, al sol, a leer y jugar.
Mi compañero de juego, ya nombrado, era Alan. ¿Pero quién era este sujeto? Bueno, Alan era un perro boxer, mas bueno que el Quaker, al que yo le rompía un tanto las pelotas, pero que me hacía muy buena compañía en esas tardes. Lo único que jamás pude hacer, es sacarle el chiche con el que él se entretenía: Un Fiat 600 azul, de plástico... ¿Diganme si alguno de Uds. vio algún perro jugar con autitos, alguna vez en su vida...? Yo si...
Motivo de nuestra amistad, fue que cierta vez, se armó un pequeño incidente, del que a lo mejor, con la asistencia de algún buen letrado, pude haber zafado en su momento, pero al no tenerlo, esgrimí mi propia defensa de la mejor manera posible, con muy poco éxito...
En uno de los viajes, al llegar, estaban terminando de pintar la casa, y el patio, mi ámbito de juegos, estaba impecablemente blanco, decorado por la enorme cantidad de plantas que siempre había, y que daban un contraste perfecto... Dentro de esas plantas, había una que siempre me gustó, y que tenía unas hojas redonditas, casi acolchonadas, que cuando las apretabas contra el piso, por ejemplo, dejaban una mancha de obvio color verde... Claudia, mi hermana, se refiere a las obsesiones como "estados Monk", por la serie del fulano que sufre de TOC. Se podría decir que en ese momento, me agarró un "Anti-Monk", porque de tan perfecta, e impecable que estaba la pared, no se de donde me surgió agarrar hojitas de esta planta, y homenajear a mi idolatrado amigo, estampando en la límpida pared, quizás en la parte mas visible, la leyenda "ALAN GALLO"
Tal vez en Tandil, me hubieran dado el premio al salame mas grande del mundo, pero estábamos en Chivilcoy...
En mi defensa, cuando me interpelaron, alcance a balbucear que no había sido yo, quien había escrito la pared. Mi coartada se fue mas rápido que como llegó... No había, en esa ocasión, ningún otro infante para culpar, el perro era un capo, pero era evidente que no sabía escribir, y el apellido de Maricha y Evange, era "JAYO"
Telón piadoso...

sábado, 12 de mayo de 2012

7mo. Relato: TEMPORADA DE BUNDESLIGA

Hace mas o menos seis meses, debido a un accidente doméstico, internaron a mi suegra. Casi 20 días después, al no poder vivir sola, se vino a vivir con nosotros. Vale comentar, a esta altura, que el trato que tuvimos siempre, fue de regular para pésimo, pasando por todos los valores de esa escala, sin embargo, dejé de lado lo anterior, y fue bien recibida. El tema es que la casa no es demasiado grande, y para 6 personas, se hace bastante apretada.
El caso es que, cuando no esperábamos a nadie mas, de la nada, recibió de visita a no sabemos si pariente, si amigo, un tipo de acento extraño, germánico, que lejos de visitarla e irse, decidió quedarse. El tipo, a decir verdad, tiene poco trato con los demás, pero con ella, se entiende a las maravillas. Recuerdan todo el tiempo cosas de la infancia, lugares, juegos, calles de aquel pueblo que ella dejó de adolescente para venirse a la Capital... Otro clásico, es la fascinación por los animales de la casa... El vuelo de un palito al otro, o la actitud para comer del cardenal, dan  motivo a interminables comentarios, y pedidos de no perdernos de tales actos...
Eso cuando estan tranquilos...
Porque cuando se ponen densos se la pasan haciendo jodas como llenar una taza de azúcar y tirarle un chorrito de agua para que quede bruto bodoque, ponerle coca cola a las milanesas, en vez de jugo de limón, salir a la calle y dejárnos encerrados, escondernos las llaves, acusarnos de todo tipo de cosas,  y otras chacotas similares.
A los chicos, la mayoría de las veces les da risa, sobre todo cuando en el lapso de minuto y medio, tal vez entre el inicio y final de un a frase, son tratados mal, y después adulados... Lo llevan bastante bien, y son de mucha ayuda para soportar al tipo este, que aparentemente, vino para quedarse.
La que carga con la molicha mas pesada, obviamente, termina siendo siempre Claudia. A todo el trabajo extra que le causó esto, cada vez que quiere hablar con su mamá, se entromete este fulano, haciendo imposible cualquier diálogo. 
Ese es el panorama por el momento...
Nos vemos en otra entrada. 

miércoles, 9 de mayo de 2012

6to. Relato: LO QUE SE DICE UNA PRINCESITA...

A pesar que los energúmenos mayores seguro van a tirar la bronca por esta entrada, corresponde dedicarsela a la fulanita que me lleva de la napia por la vida... A esa flacuchita llamada Layla.
Llegó cuando ya casi habíamos perdido la esperanza de tener "la nena", y nos generó el quilombete lógico que traen los bebés, cuando ya nos habíamos olvidado por completo de lo que significaban palabras como "pañales", "óleo calcáreo", "mamaderas", etc...
El día que se confirmó su futura llegada, con Claudia decidimos comentárselo a los chicos, de la forma mas natural, sin "reunión familiar", y de acuerdo al momento que nos cruzáramos con ellos. El azar quiso que Juani fuera el primero en llegar, y lo pusimos en autos: "Mamá está embarazada, vas a tener un hermanito o una hermanita". Dos o tres segundos densos, con un par de ojos moros mas abiertos que lo habitual, enmarcados en una cara que graficaría la descripción de "sorpresa" en las mejores enciclopedias, fueron el prólogo de una respuesta/pregunta, que mudó, como en el mejor enroque de un campeonato mundial de ajedrez, la sorpresa a nuestras caras... "¿Van a adoptar...???"
Es bien sabido que para un niño de 9 años, los padres no tienen sexo, pero esto sobrepasó los límites...!!!
Apenas recuperados de la risa y el desconcierto, llegó la hora de comentarle a Nico, que con sus 15 años, nos brindó otra sorpresa, mas hormonal, se podría decir, y que junto a la respuesta de su hermano, forman ya dos frases inseparables. El muy pillo, al enterarse tiró un "Ehhh... Gordito fornicador...!!!", mientras me palmeaba la espalda...
Lapidario...!!!
El embarazo de Juani fue muy malo, con reposo absoluto y riesgo de perderlo. El de Layla fue bueno, aunque la cosa se complicó al nacer. Al día siguiente de llegar a casa, Layla no estaba bien, y tuvimos que volver al sanatorio, y por una semana estuvo bastante mal. No comía, bajaba de peso, no sabían que tenía, no nos informaban de nada, la tenían todo el día bajo una lámpara, le hicieron punciones lumbares, le cambiaban los antibióticos, y nada... Hartos del boludeo, hablamos con el médico de los chicos, que se acercó al sanatorio, y empezó a patear culos, y recién ahí nos enteramos que tenía una bacteria que no la podían vencer, que estaban probando todo tipo de antibióticos, hasta que pudieran dar en la tecla. El tema es que era una bacteria intrahospitalaria, de ahí tanto misterio... Por suerte, a la semana empezó a mejorar, y con un tratamiento que le dió el pediatra de los chicos, ya pudo llegar definitivamente a casa...
Mater Dei..., si hubiésemos sido de ese tipo de gente que lo único que les interesa es la guita, todavía estaríamos viviendo a costa tuya...
De esa "ranita" debilucha, que estuvo espadeándole a la huesuda, a la incansable "hormiguitas en el traste" que es ahora, pasaron 9 años. Hoy compite mano a mano con Juani, el Top One de la alegría hogareña, y como buena #minitah, todo, absolutamente todo, pasa por su supervisión (Forma elegante de decir que es mas metida que dedo en el culo...) 
Gracias a su "metichismo", me puso un apodo que me debería hacer enojar mucho, pero en cambio, solo logra hacerme reir, mas que nada, por la forma tan natural y la vocesita que usa...
Cuenta la leyenda, que una tarde me estaba bañando, y fiel a mi costumbre de meterme bajo el agua y después ver si hay jabón, shampoo o toallones, y pedir lo faltante a los gritos, entreabrí la puerta del baño envuelto en un toallón, para que me pasaran lo pedido, sin darme cuenta que justo pasaba una chica que estaba en casa, y le comentó a Claudia, que yo era "rosadito", generando una cagada de risa colectiva, a costa de mi pellejo colorado por efecto del agua caliente, hecho que fue tomado por Layla como disparador para llamarme, a partir de ese momento, "Rosa" o "Rosita"
Pasándolo en limpio... Para el mayor, "Gordito fornicador" para el del medio, "¿Van a adoptar?" y para la menor "Rosita"
¿DÓNDE CATZO QUEDÓ ESA ÉPOCA DONDE LOS HIJOS TRATABAN DE USTED A SUS PADRES, EH...???




domingo, 6 de mayo de 2012

5to. Relato: PATCHWORK DE MI NIÑEZ FAMILIAR




Me veo a mi mismo, medio mariconcito, con mis hermanas mayores atosigándome con un muñequito negro. Previo al llamado de Lubertino, aclaro que nunca me importó demasiado el tono de la piel de nadie, ni sus creencias religiosas, ni su nacionalidad, si su pasión futbolística, pero eso es para otro momento. Lo cierto, es que este muñeco era... NEGRO. No era marrón, cobrizo, caoba... Era NEGRO... Y BRILLANTE... ¿A quién mierda se le ocurre hacer un muñeco NEGRO Y BRILLANTE...??? A mis 48 años, lo mas parecido a ese tétrico muñeco que ví, fue un buzo táctico, vestido con su traje de Neoprene...
Lo cierto es que le temía a ese juguete, y eso era motivo de jarana por parte de mis hermanas.

Otro tema "muñequil" que me generó muchos traumas, fue el del famoso "Panza", este otro, de color de gente linda (?) que era mi acompañante cuando con un karting a pedal, andaba por un pasillo de 2,50 x 0,90 mts. , y que se angostaba en el medio, a causa de una estufa. En una de mis maniobras ruteras, pisteras, y/o ranas, dejé a mi acompañante apoyado en la estufa prendida... Cuando después de dar vuelta el karting, emprendí el regreso, levanté al "Panza", y comprobé, horrorizado, que tenía un bruto "bujerito", precisamente, en la panza... Si ese mes la guita no alcanzó para vivir, pueden ir culpándome, ya que le hice gastar una fortuna a mi vieja en Curitas, pensando que de esa forma se curaría de su lesión... (Ni hablar de cuánto le hinche las pelotas con lo de "llevarlo al médico")
Hoy que escribo sobre esto, me pregunto: "¿El Panza se llamaba así antes de la quemadura, o pasó a llamarse así por eso?"
Si madre o hermanas recuerdan, cópense y escriban unas líneas al respecto...

Recuerdo salidas familiares... Un grupete nunca inferior a 20 personas copando tipo comando un restaurant, el Ital-Park, el zoológico, la basílica de Luján... y... Si... Adivinaron... Llegó la "aneda" del hipódromo de trotadores de Hurlingham...
Qué no paso esa tarde...!!!
El grupo familiar se hizo Extra-Large. Habían venido de los EEUU, la tía Queca y Osvaldito (El recuerdo de la "hinchada" en la terraza del aeropuerto de Ezeiza al grito de "Ahí viene..., ahí viene... La Queca con el nene...!!!" me sigue generando la misma mezcla de carcajadas y vergüencita, de aquel entonces...)
El Priorato de los Tíos, decidió que sería una buena salida, ir al hipódromo de Hurlingham a ver carreras de trotadores. En aquellos años, las carreras de caballos, aparte de tener mala fama, eran prohibidas para menores, cosa que no pasaba con las de trote. Es mas, los niños como éramos todos en ese momento, conseguimos la revistita de datos, y decidimos, en base a las recomendaciones, apostar en una carrera, al nro. 7
Los gerontes, nos dieron un billetito a cada uno, y los primos mas grandes se encargaron de hacer
la apuesta. Claro está, que mi hermana Claudia (otro ladrillito de 5 lados...) y Osvaldito, vaya uno a saber por qué, decidieron apostar al nro. 5
Largaroooooooooooooooooon...!!!
Y cruzaron el discoooooooooo...!!!
¿Ganador? El 7, papá... Me extraña, araña, que preguntes eso...!!!
Júbilo entre el primerío, que ya se sentía Rockefeller cuando en la bolsa de figuritas venía una de mas por error de empaque, así que imaginen ese momento...!!!
Padre junta los boletos ganadores, va hacia la ventanilla perseguido por varios pares de ojos ansiosos, y cuando retira el dinerillo, hace una extraña cuenta mental, donde incluye entre los "ganadores" a mi hermana Claudia y a mi primo Osvaldo...
CHANNNN...!!!
El mayor berrinche de mi vida...
Me veo a mi mismo, sacado, completamente rojo de furia, saltando, pateando y gritando a viva voz: "Al norteamericano, no..., Al norteamericano, no...!!!"
Toda la gerontocracia me explicaba, en tono amable, la importancia de compartir entre primos lo ganado por todos, y toda esa sanata socialista... Socialismo, las pelotas...!!! dijo esa monada de Adelina muchos años después, pero eso es otro tema...
El tema es que cada uno recibió sus, creo que eran 5 pesos, y todos, incluidos Claudia y el otrora Osvaldito, devenido despectivamente en "el norteamericano", guardaron su ganancias en el bolsillo, menos yo, que elegí como forma de expresar mi disconformidad, hacer pedacitos el billetín...
Todavía me duele el orto de la paliza que me morfé...
Como postre, mi abuela Mariana, sus hermanas, hijas, sobrinas, en fin, todo el aquelarre completo, decidieron posar para una fotografía que ilustrara a perpetuidad esa salida familiar, y se sentaron con sus voluminosas humanidades, sobre esa empalizada de madera típica de los hipódromos, que no resistió el peso y se tumbó, haciendo rodar a todo el atado de abuelas, tías & Co. que fueron a dar de culo al piso...
Una besheza, neneeeeee...!!!
Dicen que cuando vieron salir los 4 o 5 autos en los que nos fuimos, en Hurlingham dieron 3 días de asueto para descansar, y tiraron fuegos artificiales...
Continuará...

4to. relato: MI ETAPA DE CHUPACIRIOS...



Luego de mi abrupta salida del Modern (lo contaré en otra entrada), padre y madre decidieron que lo mejor para sus hijos, era consultar sobre lo "top de lo top" en materia educativa, y vaya uno a saber quien, le recomendó "mandalos al María Reina"
Con la rebeldía brotándome por cada poro ante lo que consideraba (y aún hoy considero) un atropello a mis derechos, acabé posando mi cuerpito en las aulas de esa cárcel, de la que guardo muy pocos recuerdos agradables.
Les recuerdo que desde antes del jardín de infantes, y hasta el final de 6to. grado, venía compartiendo mas de 8 horas diarias con los mismos compañeros, las mismas maestras y profes, en un lugar donde todos me conocían (y querían) y donde yo conocía a todos.
De un día para el otro, esto cambió en un giro de 180º...
El primer día, de movida nomas, la portera me señala "tiene el pelo muy largo", generándome dos inquietudes: La primera, ¿Por qué les importaba el largo de mi pelo en la escuela? Nunca jamás antes me habían hecho ninguna observación similar... y la segunda, ¿Por qué me trataban de "Usted", si solo tenía doce años...???
De ser "Fabián", pasé a ser "Señor"
Mal debut... Y para colmo, después de formar casi militarmente en el patio, entrar al aula, y con la llegada de la primer maestra, comprobar, horrorizado, que se ponían a rezar...!!!
Ya en otra entrada los deleitaré con mis accidentadas "primera y segunda comunión", la incalificable "Confirmación", y las "confesiones truchas", que componían hasta ese momento, lo que creí serían las últimas experiencias religiosas por mi  parte, por lo que ese rezo colectivo, me generaba un rechazo increíble...
Con el paso de las horas, comprobé también, que casi la mitad de mis compañeros y compañeras, o casi la mitad del colegio, estaba compuesto por rubiecitos y rubiecitas de apellidos con mas consonantes que vocales, no demasiado afectos a abrirse al diálogo, no demasiado jodones, y muy, pero muy eslovenos...
Pocas veces en mi vida me sentí tan sapo de otro pozo, como las primeras semanas ahí...
Con el paso del tiempo, fue mejorando, de alguna manera, esa primera impresión. No por causa de un mejor trato de la portera, por ejemplo, ya que al día siguiente no me dejó entrar al colegio hasta que me cortara el pelo, acto que realicé esa misma tarde... Al día siguiente, me volvió a frenar impidiéndome la entrada por 2do. día consecutivo, y ante mi queja por la injusticia porque me había cortado el pelo, llamó al cura, quien me dijo que lo tenía que cortar aún mas, porque sino no me iba a dejar entrar...
El peluquero, a pesar que se cagó de risa al verme entrar a su local por 2do. día consecutivo, no me cobró el re-recorte...
Tampoco mejoró por la "apertura" de los eslovenos, que siguieron siendo igual de cerrados que culo de muñeco...  (Yo no era tampoco muy locuaz, pero empecé a entender que no era nada personal contra mí...)
Obviamente, terminé haciéndome compinche de los mas rantifusos, y la empecé a pasar mejor...
Al año siguiente, ya la tenía bastante clara. Pasábamos bastante tiempo boludeando en el club Talleres de Escalada, del que me hice socio, y pasó a ser mi perdición escolar, y mi etapa mas futbolera. Un sábado iba a ver a Lanús, el sábado siguiente a Talleres, y los domingos a San Lorenzo... 
Creo que las carpetas terminaron el año intactas. Me llevé todas las materias, incluidas gimnasia y religión (obviamente), con excepción de Matemáticas...
La profesora titular de Matemáticas, no recuerdo si enfermó, si murió, si se cansó, si la abdujeron extraterrestres, o que coño, el caso es que a poco de empezar el año, la reemplazó un bomboncito del que me enamoré perdidamente... Todas mis fuerzas y mi intelecto, los puse al servicio de esa materia, y de esa profesora...
Claro que... Siendo un auténtico "5 pa'l peso" como lo soy, un tal Murphy utilizó mis experiencias para sustentar su Ley...
Recuerdo aquella vez, gloriosa, en que entró al aula, seguida por un fulano de anteojos, que se sentó en las filas de atrás. EL INSPECTOR DEL MINISTERIO. Ese que cuando entraba a un aula, le llenaba el culo de dudas a todo el alumnado...
La profe, piola, en un sistema de señas imperceptibles para cualquiera que no estuviera pendiente de cada lartido de su ser, ubicó a las 4 o 5 eslovenas con promedio 10,75 mas o menos, para que se ofrezcan a resolver los ejercicios que puso el fulano en un pizarrón dividido en 4... 
"¿Quién quiere pasar?" Dijo el fulano... Sin responder, saltó una rubia de su banco, y con la mano izquierda atada a la espalda, y tirando besitos a la tribuna, lo resolvió rápida y eficientemente... Lo mismo sucedió en el siguiente ejercicio... Lo mismo en el tercero... Para el cuarto, este galán, se ofreció, hecho muy bien recibido por la profe, dado que la acumulación de rubitas, se estaba tornando sospechosa. Habiendo visto lo que habían hecho mis compañeras antes, casi con números perfectamente proporcionados, una bella caligrafía nunca antes lograda, termino el ejercicio, poso suavemente la tiza, para que no levante polvillo, giro para quedar de frente al aula, y percibo en la profe una cara similar a la de Apu, cuando le informan que tuvo octillizos (Si no son fanáticos de Los Simpsons, lo siento por ustedes y sus miserables vidas...) y noto a las rubiales espantadas, cuando el vozarrón del inspettore, desde el fondo del aula, emite un lacónico "Ese ejercicio esta mal resuelto" 
Con la vergüenza haciéndose cargo de la situación, la mente totalmente bloqueada, las manos transpiradas y temblorosas, intento resolver de alguna manera el dichoso ejercicio... El clima se podía cortar tranquilamente con un hacha, de tan denso... Cada camino nuevo que tomaba, el tipo, desde el fondo, solo decía "está mal", hasta que en un determinado momento, arremetió con un despectivo "Profesora, haga sentar al alumno, que, evidentemente, no sabe resolver ese ejercicio" Pasó alguien que si lo supo resolver. A esa altura, con la cabeza hirviéndome cual Palmiro Caballasca, rojo como un tomate, y ciego de humillación, solo me quedó esperar el timbre, y la partida del tipo. Una vez sucedido esto, las matemágicas rubias se me vinieron al humo, reprochándome todo tipo de cosas, hasta que entró Ella... Se acercó hasta mi banco, me miró seriamente... Y me agarró del cogote...!!!
Si señores... Me hizo "Pequeño demonio...!!!" (¿Esta por mas que no sean fanáticos, la tienen, no?), pero por uno, o dos segundos, pasados los cuales, se tentó de risa y me preguntó el motivo de semejante bochorno... Lo que le dije, fue que pensé, erroneamente, que se resolvía de la primer manera que intenté... Aunque la verdadera respuesta era otra, y Uds., al igual que ella, se dieron cuenta al toque, no...?

Nos vemos en otra entrada




viernes, 4 de mayo de 2012

3er. Relato: PEGAME Y LLAMAME MARTA...

                                    

En esta oportunidad, les voy a relatar algunos sucesos que dan Fe a eso de "A golpes se hacen los hombres"
En mis años de escolaridad primaria, como una especie de sino trágico, repartía mis horas entre mi casa, el colegio, y la "Salita Máspero" Vaya uno a saber por que catzo, vivía lastimándome mucho mas seguido de lo normal, y del colegio me llevaban a esta sala de primeros auxilios, donde hubiera sido justo, que un sector de la misma, llevara mi nombre, en homenaje a uno de sus pacientes habitués (El slogan "Lo importante no es que vengas, sino que vuelvas", debe estar inspirado en esos días...)  Puntos en la pera por resbalarme del trampolín, Otra vez puntos en la pera y paleta partida, por cierto "tackle deslizante desde atrás con riesgo para el adversario", diría la Chancha Don Niembraaaa, fractura de clavícula por similar infracción, glorioso agujero en el muslo por caerme dentro del arco, sobre un bulón bastante oxidado, mas alguna que otra lesión ya olvidada, dan cuenta de lo que digo...
Pero lo cierto, es que hubo mas cosas...
Una bastante "heavy", por cierto, modificó de un día para el otro, la historia de mi vida...
Micro de Don Rodolfo. Volvíamos a la tarde, ya viviendo en Lanús. En el asiento del fondo, Estábamos jodiendo con Tita, como lo hacíamos habitualmente, cuando un boludo se metió sin que nadie lo llame. Este boludo, no era compañero nuestro, que estábamos en 5to. grado, sino que era de 4to. El caso es que este fulano, era un gorila que parecía de secundaria, mucho mas grande corporalmente que nosotros, y decidió, porque se le cantó, que yo no lo podía cargar a Tita, por lo que discutimos, y terminamos a las piñas...
Es un decir...
Tremendo mastodonte, no solo me cagó a trompadas, sino que cuando terminé en el piso del bondi, como  Grand Finale, decidió patearme a voluntad, la cabeza. 
El micro ya había llegado a casa, y Don Rodolfo me llamaba, pero yo no aparecía...
Recuerdo patente verme bajando del micro corriendo, subiendo hasta mi casa, en el primer piso, agarrar un sillón butaca muy pesado, levantarlo onda "increíble Hulk", y...
...Un par de médicos revisándome, porque aparentemente, después de revolear el sillón, me desmayé...
¿Se acuerdan de aquel Ricardito Fabián, buen alumno, con buenas notas, inteligente?
Bueno, aquel pibe, quedó en ese micro, esa tarde, porque a partir de ahí, comencé con mis problemas de dispersión, pérdida de memoria, vértigo, disritmias cerebrales, no retenía un puto texto, cuando me acostaba "se me venían encima las paredes", en fin... Quedé Pipi-Cucú...
Años y años de electro-encefalogramas, Tegretol, Gardenal, y otras pastitas que ya no me acuerdo...
Al pelotudo no lo echaron del colegio. Cuando citaron a sus padres, y les informaron lo que había hecho, el padre lo empezó a cagar a sopapos, y tuvieron que interponerse mis viejos para que no le siga pegando...
No le guardo rencor, pero se que me cagó la vida.
No lo vi nunca mas, y por suerte tampoco está en los grupos del colegio en Facebook. Tampoco que sea cuestión de encontrarlo y tener que darle un abrazo... (¿Qué te pasa?)

Nos vemos la próxima... Espero que con mejor onda...