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Hola...!!! Soy Ricardo, o Fabián, o Fabi, o Coti, o CrOsTI... En algún momento nuestras vidas se cruzaron, y me llamaste de alguna de estas formas... Si estás leyendo esto, representás algo para mí. Y algo bueno. De forros e hijos de puta, estoy hasta la frente en mi vida real, así que por acá no los quiero ver. Alguna de las cosas que escribo, las viviste conmigo. Otras, te las habré contado en su momento, o creo que es bueno que las conozcas ahora. Si en algún párrafo no salís bien parado, no es con el objetivo de ofenderte, sino la visión que tenía, tuve o tengo, de determinada situación que compartimos. Esta es mi catarsis, mi espacio de libre albedrío. Mi Blog, mis reglas. Espero que lo puedas disfrutar, y que comentes. Que critiques y sugieras. Que enriquezcas estos relatos con tu visión y/o tu recuerdo. Y si dispara algo dentro tuyo, me voy a sentir mas feliz todavía...

miércoles, 26 de septiembre de 2012

18vo. Relato: MASCOTA QUE ME HICISTE MAL...

Mascotas.
Todos tuvimos, todos tenemos, todos tendremos.
Recién ahora, de grande, me di cuenta que no me banco a los animales... Bahhh... No es que no los banco, pero viviría mejor si no los tuviera...
Quizás, la respuesta del por qué, esté en los siguientes relatos:

EL TERO (Vanellus Chilensis)

En una de las tantas anécdotas de mi dolce far niente de niño, en tierras chivilcoyanas (chivilcochinas), acompañaba a José, sentado al lado suyo, en el guardabarros de las ruedas enormes del tractor, cuando en el medio del campo, frenó, y se bajó corriendo atrás de un pájaro medio raro... Después de batallar un rato, volvió a subir con el trofeo de caza: un tero. Me lo dio para que lo lleve, cuidando de no apretarlo porque lo podía matar, pero tampoco llevarlo muy suelto para que no se escape. Me lo regaló, y el tero abandonó la Pampa húmeda, para convertirse en uno mas de los tantos cancheritos porteños, fijando su domicilio en el pasaje Tierra del Fuego, barrio de Pompeya, la casa de mis abuelos. La cuestión es que al dichoso tero, que gritaba mas que Violencia Rivas, le cortaron la punta de las alas para que no se volara, y le habían hecho una suerte de pista de Cuarto de milla a lo largo del patio, con un largo guardarrail hecho con macetas, y ahí, iba y venía, a los santos pedos y gritando a lo bestia...
Viéndolo con una visión un tanto mas ecológica, fuimos unos reverendos hijos de puta en tener un bicho silvestre corriendo por el patio de una casa...!!!
Bueno, volvamos...
El tema es que yo lo quería mucho, pero un día me anotician que "el tero se voló..."
Por supuesto, escándalo y berrinche de mi parte, y la explicación que "la abuela se olvidó de cortarle las alas, y se fue..."
Desde ese exacto día, mi abuela pasó a ser una persona odiada por mí... 
Posta...
Le agarré un odio formidable, que no se me fue ni cuando se murió...

Años después, (De hoy, hará 4 o 5 mas o menos...) Me vengo a enterar que aquel "el tero se voló...", fue un eufemismo usado para enmascarar lo real, que era "el tero se murió..."   
Hete aquí, que para evitarme el disgusto de enfrentarme, de chico, a la huesuda visitando algo querido por mí, prefirieron la mentira piadosa, y esto desembocó en una alteración de la relación abuela/nieto con la vieja Matilda, que no logró destrabarse jamás...
Desde estas líneas, a la eternidad, Doña Matilde, mis tardías disculpas...!!!

TORTUGA TERRESTRE PATAGONICA (Chilonidis Donosobarrosi)

Ya superado el "Tero affaire", y bastante mas crecidito, con el pelo reglamentario en cada rincón donde se supone todo un hombrecito debe tener, otro incidente animal, de similares características... Un simpático quelonio, de nombre "Manuelita" (Hay que ser boludo con ganas de pertenecer al 100% de propietarios de tortugas que no se les ocurre otro nombre que ese...!!!)
Un día, madre me informa que (sic) "Unos tipos que estaban arreglendo el toldo del local de planta baja, se ve que les gustó la tortuga, porque se la robaron del balcón" 
Una pelotudez que nadie, en su sano juicio, podría creer... Claro, excepto yo... Que me vine a enterar, de su deceso, exactamente el mismo día que me dijeron lo del tero, y solo por atar cabos...!!! 
Pero eso no es todo...!!!
La mencionada Manuelita, que yo había comprado de chiquita en la veterinaria "Paúl", en la otra cuadra de casa, creció rapidamente, y de un día para el otro, era una señora tortuga... "la lechuga y la manzana las hacen crecer muy rápido", me dijeron... Claro... Tanto que no parecía la misma... Como que, definitivamente, no lo era...!!!
La "Manuelita oriyinal", fue alegremente mordisqueada por Cush, nuestra perra caniche, y de tan ofendida, o molesta, por haber sido confundida con una especie de sandwich raro, decidió que era un buen momento para morirse... (Hay algunos que no se bancan ni una jodita, no...?)
Operativo familiar rastrillo por todas las veterinarias de Lanús, Escalada, Banfield, vía Temperley hasta Glew parando en todas, para tratar de encontrar otra que se le pareciera un poco, y así volver a engañar al naboletti que les cuenta esto...
A esta altura, temo seguir preguntando por mas mascotas de mi infancia, porque ya estoy empezando a creer que mis padres fueron Robledo Puch y el Petiso Orejudo...!!!

Hay mas, por supuesto...
Las tribulaciones, lamentos y ocaso de una simpática culebra, bautizada "Pocha", (de caluroso final...), la fallida estadía de una bonita salamanquesa del tamaño de una falange, (última mascotita de corto paso, pero recuerdo imborrable...), los ambos 2 cardenales: Bergoglio (A.K.A.) "Bergo" y su pareja (A.K.A.) "Verga" (Esta última, realmente se voló...), los elegidos del chef, Tito y Lokis, los siameses, y los muchos perros que me metieron de prepo, (a pesar de no querer mas animales en casa), algunos de ellos con trucos y ardides francamente poco serios...
Todo esto, lo dejo para otro relato...
Nos estamos leyendo...

viernes, 21 de septiembre de 2012

17mo. Relato: ¿Seré Judío?

En una familia donde predominan los "moroquios", me tocó nacer rubito, tirando a blanco teta, y sumado, quizás, a cierto formato de nariz, hizo que alguna gente que no me conocía, en algún momento de duda,  haya llegado a suponer que pertenezco a la "cole"
Como botón de muestra, puede comentarles, que algunos amigos y colegas de mi viejo, cuando se referían a mí, me llamaban "el rusito".
En otra ocasión, fue solicitado, por mi hermana Claudia, mi servicio de portador de rostro de aspecto simil-mishiguene, para lograr que el Instituto O.R.T., (Tan amplios ellos para recibir alumnos no-judíos...), ingrese como alumna regular, a mi sobrina Carlucha, de apellido sospechosa y sonoramente itálico... Hacer "el mudito" al lado de my sister, mientras ella convencía a las autoridades del colegio, y poner cara de Jacobo, fue uno de mis papeles mas logrados (Salvo para los burócratas de la Academia de Hollywood, que siempre premian a los mismos... Garcas...!!!)
Otro punto alto de confusión, lo aportó un nuevo vecino del departamento de Díaz Vélez, que un día me saludó de manera un poco mas enfática de lo habitual, hecho que, con la caballerosidad que me caracteriza, fue correspondido, sin detenerme a pensar en cual sería el motivo de ese énfasis...
Al poco tiempo, suena el timbre, abro la puerta, y el mismo vecino, esta vez para darme sus condolencias por el atentado a la Embajada de Israel. Confundido muy, agradecí, tratando de darme tiempo y ánimo para preguntarle por qué a mí... Una vez que logré superar el temor a quedar como una escoria de la sociedad, ya que el hecho era tremendamente conmovedor para todos los argentinos, pero no entendía la personalización del saludo, hasta que luego de su pregunta "¿Ah, como... Vos no sos judío...?", caí en cuenta del detalle...   
Por último, no puedo dejar de comentarles, de la vez que fui invitado al Bar Mitzvah (espero que se escriba así...), de mi amigo Marcelo. Para ese tipo de eventos que potenciaban a niveles fuera de toda escala mi timidez infanto-juvenil, recurrí a mi hermana Patricia  Claudia, que me hizo la gamba para ir esa tarde hasta la sinagoga. Si a pesar de mis ambas dos comuniones, mi confirmación, mi casamiento, el bautismo de uno de mis tres hijos, y un par de años en colegio religioso, no cazo un fulbo de todo el ritual católico, se podrán imaginar el panorama ante esta ceremonia... Por lo pronto, llegamos con Patricia  Claudia, y nos encara un tipo,que me preguntaba algo que no le entendíamos, hasta que llegamos al punto:
"¿Tinís gorito?"
"Ehhhmmm... No, no..."
"Insiguida traigo..."
Se metió en el templo, y salió al toque con un gorrito hecho en papel creppe color gris, me lo calzó en la mollera, y dimos respetuosas gracias a dúo, y tratamos de entrar...
"Nooo, noo...!!!", y en dos zancadas se interpuso entre nosotros y la puerta...
"Tinís qui pagar...!"
Pensamos que el gorrito era cortesía, pero nones...!!!
Pagamos, y esta vez antes que pudiéramos dar ni medio paso, le dijo a Patricia  Claudia que las mujeres iban a la planta alta, y  los hombres a la planta baja...
Cada cual a su puerta, y... Me sentí como el Dr. House sin su bastoncito...
¿Y ahoraaaa... De qué me disfrazoooo...???
Entré como Kung Fú pisando brasas... No entendía un pomo... Como en un ring, en el centro, estaba Marcelo con el rabino, leyendo cosas inentendibles, y en los asientos, la gente estaba como en otra. Por suerte, ubiqué a otros chicos de la escuela, que estaban tan perdidos como yo, y ahí ya empezamos con el boludeo típico de chicos, y dejé de registrar todo lo que hasta hacía 5 minutos me había resultado tan extraño...
Pero eso si..., luciendo ahora un coqueto casquito en papel creppe...

NOTA: El owner de este blog, presionado por su hermana, realizó una edición sobre el texto original... (Ya está... Ahora liberá a mi conejo Pepito...!!!)
   

domingo, 16 de septiembre de 2012

16to. Relato: SE BAJO DEL POTRO...!!!

De tenis, obviamente, vamos a hablar en este relato...
 
O de los comportamientos, francamente inaceptables, de quien escribe estas líneas, cada vez que incursionó en el blanco deporte de Fred Perry, René Lacoste, y Diportto (Ah, no... Este no fue tenista, fue remera solamente...)
 
Mi primer recuerdo con "mi palito de tenís" (exacta definición de Homero Simpson, sobre la raqueta), se remonta a aquellas épocas que éramos una familia francamente burguesa, y estábamos asociados al conchetísimo club Harrod's, y mis ambas dos hermanas, iban vestiditas de blanco inmaculetti, a abanicar las pelotitas blancas que les pasaban a dos metros, en las enormes canchas...



Yo, como era el menor, por suerte zafaba de las delirantes ínfulas por el estilo, y solo iba al buffet a matar mis penas, acodado a la barra, con mi Cindor amiga, algún que otro pancho, y seguramente, refrescantes helados...
Cuando retornábamos a casa, después de esas agotadoras jornadas de club, las raquetas pasaban a hacer de guitarra en mis manos, parodiando a vaya uno a saber quien...
 
Un tanto mas grandecito y boludón, cuando éramos novios con Claudia, nos hicimos socios de tenis de Lanús (Ya dejamos de tirar nivel... Empezamos a tirar mijo por las costuras...) y los domingos a la mañana íbamos a pegarle desangelados viandazos a los frontones, y aprendimos a gritar, muy "caretamente" el código secreto "gracias ball", para que nos devuelvan las pelotitas que tan caprichosamente iban a parar a las canchas vecinas, donde otros entusiastas proto-deportistas como nosotros, disputaban fervorosos matches, creyéndose Jaites o De La Peñas, héroes de ese momento...
Ahí, en Lanús, ocurrió un hecho bochornoso, que de pura casualidad, quedó en la intimidad, y solo va a trascender en este relato:
Para poder jugar en las canchas (unas 8 o 9, mas o menos), había que pasar por la casilla y anotarse en la que estuviera libre. Los turnos, eran de media hora por cancha, y cuando terminabas de jugar, tenías que salir de la cancha, pasar de vuelta por la casilla, volver a anotarte en otra cancha vacía, que podía ser en ese momento, o podías llegar a perder media hora porque estaban todas ocupadas... Era medio embolante jugar media hora y cortar, pero no te permitían anotarte en mas de una... Un día, pispeo la planilla, y veo que hay un socio, un tal Sr. Riego, que se había anotado en todas las canchas, sin respetar eso de anotarse en una sola, e iba a jugar, por ejemplo, a las 9 en la cancha 1, 9 y media en la cancha 2, a las 10 en la cancha 3, 10 y media en la cancha 4, y sucesivamente, hecho que me puso de los pelos, y cuando estaba a punto de empezar a armar quilombo, sutilmente Claudia me dijo: ¡Pelotudo...! "Riego" no es un socio... En la planilla anotaron el horario en que riegan las canchas...!!!
Plop...!!!
 
El tenis, como habrán visto, no es para mí...
 
Años mas tarde, lo comprobé definitivamente, cuando la empresa para la cual trabajaba, decidió hacer un evento deportivo para agasajar a clientes, proveedores y personal, para lo cual se alquiló el club Huracán de San Justo todo un domingo. Después de la experiencia "Lanús", hacía años que no agarraba una raqueta, y la mía, se la había prestado a Patricia, así que se la pedí y alegremente encaré el desafío. Cuando llegué, me informaron quien iba a ser mi compañero de dobles...
Se los voy a describir de la forma mas piadosa posible...
 
 
Un señor mayor, con un quincho estilo Mariano Mores, color naranjizo, que ni bien nos presentaron, me llevó a pelotear, mientras me hablaba de estrategias de juego (?), preguntándome si mi fuerte era el saque o la volea, y otras cosas similares... Comprendí, rápidamente, que ese empresario del calzado deportivo, tenía serias, muy serias intenciones de alzarse con la copita de plástico dorado, mientras que mis mayores expectativas, eran ligar un trozo bien a punto de vacío, y que el chimichurri no estuviera muy fuerte...
 
Perdimos el primer partido, y el tipo ya no me hablaba...
El segundo lo ganamos de una manera muy cómica (al menos para mí...), ya que fue con una volea errada por este escriba... En vez de golpear con el encordado, la pelotita me pegó (Si... Leyeron bien... puse "la pelotita me pegó...") en la parte baja del marco, hizo una parábola de mierda, pegó en el fleje y cayó muerta del lado contrario... Por supuesto, que acompañando a un ganchito en puño hacia arriba, un grito animal surgió desde el fondo de mi garganta: "vamossss...!!!"
A esta altura, el tipo estaba rojo de la indignación...
Los rivales derrotados, colegas de él, pero mas jóvenes, se cagaban de risa y me gastaban por mi tiro ganador... 
Después de entrarle a un choripán, y antes de afrontar la siguiente ronda, viene uno de los socios, el organizador, y sin poder contener la risa me pregunta "¿Qué pasó? Me pidió que le cambie el compañero..."  Le conté, y me dice en joda: "Che, no espantes los clientes...!!!"
¡El tipo había ido con la unica intención de ganar un campeonatito pedorro de chapuceros, como éramos la mayoría, y no estaba dispuesto a perderlo... INCREIBLE...!!! 
Bueno, me pusieron como pareja de otro jodón como yo, nos cagamos de risa, perdimos, por supuesto, el siguiente partido (y nos chupó un huevo...), comimos, bebimos, nos morimos al sol y al día siguiente a laburar...
Mi primer compañero de dobles, me odió por mucho tiempo, y no es joda...!!!
Creo que desde ese día, empecé a odiar este deporte...
Mas que odiar al tenis, empecé a odiar a los gansos que copian todos los tics, caprichos, imbecilidades, de los Top Ten, y se creen seres superiores por practicarlo... (Volviendo al título del relato, ni me quiero imaginar la cantidad de bajas por lesión en la muñeca que va a haber esta semana en los torneos internos de los clubes o countries...!!!)
 
Hasta la próxima
 
 

jueves, 6 de septiembre de 2012

15to. Relato - EL REY DE LAS CALLES

Pasan los años, pasan los jugadores, el patriarca siempre está...
Temporadas gordo, temporadas flaco, con barba, sin ella, pelo largo, loco lópez, morocho, canoso...
¿Recuerdos...?
Veamos... Hoy nos toca el Rubro Automotores...

Uno fue formando el carácter, tomando como ejemplo de vida a alguien que en los acostumbrados embotellamientos, cada vez que volvíamos de Chivilcoy los domingos a la noche, se bajaba del auto, y como un Pavarotti criollo, acompañado por sus palmas, arremetía a los gritos, con el hit: "Todos los boludos, son unos boludos... Salen los Domingos a pasear...!!!", en medio de la 2da. Rivadavia (Todavía el Acceso Oeste no existía), generando en madre, hermanas y quien suscribe, un desplazamiento hacia la zona mas baja de los asientos, tratando de convertirnos en seres invisibles, porque nos daba una pizca de vergonha, digamos, ya que esos embotellamientos podían durar varios minutos, y de los autos vecinos, definitivamente, nos miraban...
Eso cuando estaba de buen ánimo...
Jamás en mi vida, vi a un tipo bajarse tantas veces de un auto a intercambiar amenazas y dos o tres bifes, si así lo ameritaba, ante el ocasional conductor que tan desaprensivamente nos encerrara, u osara pasarnos cometiendo una infracción...
Y... Tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe...

Su jornada automovilística callejera mas gloriosa, su punto cúlmine, tuvo lugar cuando ya mas sosegado por el paso de los años, y desconociendo el motivo, de acuerdo a su relato, se encontró con otro "caballero del camino", de kilates semejantes, pero motociclista, quien por varias cuadras, con ambos rodados en movimiento, le zapateó las puertas del auto, hasta que decidió entrar a una estación de servicio buscando refugio, tregua efímera que le permitió destrabar el matafuegos, y enfrentar al agresor, con el botellón rojo, hasta que la cosa terminó, deportivamente hablando, en tablas...
No recuerdo, si la refriega fue relatada al llegar a casa, o piadosamente ocultada. Lo cierto, es que a los dos o tres días, suena el teléfono, y mi tía Muñe y mi primo Pelu, muy exaltados, nos avisan que "César salió en el Clarín...!!!".
No... no era una nota sobre la Cámara del Calzado... No... Tampoco opinando en una encuesta... Mucho menos, gritando un gol de Independiente, en la cancha... 
El señorito, salió de la siguiente manera:

En fin... Todos sabemos que Clarín Miente, pero acá no hay Cúneo Libarona que lo haga zafar...!!!


Otra ocasión memorable, también con el auto, ocurrió en la Perito Moreno, cerca del (De pie...) Estadio Nuevo Gasómetro Pedro Bidegain, del Club Atlético San Lorenzo de Almagro (Ya pueden sentarse...), cuando parado en un semáforo, fue embestido de atrás por un camión, y terminó volcado como a 100 metros, de la mano de enfrente... Faltaba una semana para el cumple de 15 de mi hermana Claudia, y él, en vez de ir a hacerse atender, siguió encargándose de organizar el evento. Al día siguiente del mismo, con un "poco" de dolor corporal, fue al médico, quien le hizo saber que tenía varias vértebras hechas flecos, creo que alguna costilla también, y le enyesó, estilo momia todo el torso, le puso un cuello ortopédico, y por dos meses o mas, hubo que alquilar una cama de hospital, para su recuperación, que incluyó un corset metálico, que reemplazó al yeso, y se acabó nuestro motivo de gaste, que era verle el agujero que le habían dejado a la altura de la panza, para que tuviera algo de movimiento...

No los voy a aburrir con nimiedades como cuando compró el Taunus, que venía con un stereo "modernoso" para la época, que reproducía los cassettes en loop, evitando tener que sacarlo para escucharlo del lado "B", y por no saber usarlo, todas las mañanas de casi un año, iba a trabajar escuchando a Los Abuelos de la Nada, y volvía a la noche escuchando el mismo cassette, hasta el hartazgo... Finalmente, un día tomó coraje y me encaró para saber cuando mierda terminaba ese cassette, y se autoexpulsaba, como el stereo anterior...
Tampoco voy a contarles cuando, en sus épocas de hiper religiosidad, iba rezando el Rosario mientras manejaba... Verlo pasar los semáforos en rojo, con cara de paspado, mientras movía incesantemente los labios, garpaba con creces, y me hacía mas llevadero el peligro que su estado de semi-inconsciencia celestial, me causaba...
Bueno... Por hoy paro... No porque se me hayan agotado las anécdotas... Nada que ver... Pasa que me agarra buenito...
Y en realidad, todo esto era una burda excusa, para gritarle...

MUY FELIZ CUMPLE, VIEJITO...!!!    

sábado, 18 de agosto de 2012

14to. Relato: DE CAÑOS CAPITULO I ¿DOS ROBOS EN UNO...? ANDAAA...!

Este relato, como reza el título, trata de la tan mentada "inseguridad", en este caso, vivida en primera persona.  Mas que un relato, podría ser considerado una alcahuetería, hecho que me tiene sin cuidado... Los sucesos son de hace mas de 15 años, y no se si prescribió...
Ocurrió  en una empresa donde trabajé un tiempo, y que no pienso nombrar, y muestra el comportamiento cuasi mafioso de su titular, un curioso caballero de provincias, que tenía la costumbre de hacerse el porteño en sus pagos, y el provinciano en la Capital. (Claro que para quienes compartíamos su presencia, de un lado u el otro, caía igual de repugnante y soberbio...)
Bueno, vamos a los bifes... Se acercaba el mediodía, el bagre picaba, y tomé la decisión de ir a comprar mi almuerzo. En el momento que regresaba, justo pasó por la puerta un 128 color champagne (o "shampein", como le dicen ahora por la trola sin cerebro...), de esos que tanto me gustaban, con 2 tipos, que miraron hacia donde estaba. Una vez que entré, dejé las cosas en la heladera, y fui hacia el escritorio. Sigo con mis tareas, y unos minutos después, se escucha una balacera que viene del local de ventas, que estaba al fondo. El dueño, que estaba reunido con uno de sus socios y la secretaria, dijo, muy calmo: "esos fueron tiros". Acto seguido, por el largo pasillo con piso de madera, se sienten pisadas apuradas acercándose, quedando solitos mi alma y yo, de frente al par de cacos con sus pistolas apuntándome, y exigiendo que les abra la puerta. Temblando como una gelatina me acerqué a la puerta e intenté abrirla, sin éxito, y mientra era puteado y golpeado con el dorso de la mano que tenía el chumbo por uno de ellos, modo sutil de ordenarme que vaya a buscar las llaves, que a todo esto, no tenía puta idea de donde estaban. Con un hilito de voz, preguntaba (a quienes no me querían escuchar, y mucho menos, responder) "¿Dónde están las llaves...?". Por suerte, el otro logró abrir la puerta, le dio la orden de irse al que me amenazaba, y este me hizo arrodillar en una esquina, como en penitencia, mientras, apuntándome al marote de refilón, amablemente me decía "Mirá la pared porque te quemo...!"
Pasados uno o dos minutos, calculo, sale de su oficina, el socio del dueño, gateando, cierra la puerta y me dice "Ya pasó todo". Me levanto, recaliente con todos, con el bobo latiendo a 1000 por hora, y después de las preguntas y respuestas boludas de rigor, nos percatamos que desde atrás, no llegaba ningún tipo de sonido... "¿Qué habrá pasado?" Los cuatro, juntitos como un atado de espárragos, casi en puntitas de pie, fuimos para el fondo, con el temor de encontrarnos a tres tipos despanzurrados, al estilo "Kill Bill". Abrimos la puerta y vimos al encargado del salón sentado en su escritorio, y a un corredor sentado contra una mampara, ambos pálidos y con la elasticidad del mármol en sus cuerpos... Al escuchar nuestras voces, de la zona de los baños, apareció el policía que, como adicional a su trabajo, custodiaba el local.
Una vez que se constató que todos estábamos con un cagazo marca cañón, pero vivos y sanos, comenzó la reconstrucción del hecho, entre los que participamos...
El custodio, que estaba en la puerta del salón, y abría a los visitantes, dejó pasar a estos dos tipos, vestidos de traje, con maletines, que no coincidía demasiado con la vestimenta, mas informal de los habituales compradores, así que después que entraron, cerró con llave y se fue a colocar detrás de la mampara donde encontramos al corredor. Sus sospechas fueron acertadas, ni bien llegaron al mostrador donde los iba a atender el encargado, abrieron los maletines y sacaron sus 9 mm. En ese momento, uno de los chorros le dice al otro "andá a buscar al portero". Cuando va para la puerta, no ve a nadie, entonces lo empiezan a buscar y cuando se meten el baño, empiezan a cagarse a tiros... Los chorros tratan de escaparse, y cuando llegan a la puerta, la encuentran cerrada con llave... Vuelven disparando al salón, y después encaran para las oficinas... A partir de ahí, ya les conté lo que pasó.
Mas tarde, llegó la policía científica, levantaron tres casquillos, midieron, felicitaron a su compañero por el valor, tomaron todos nuestros datos, y a esperar ser citados para declarar...
El corredor, que era un tipo mayor, seguía inmóvil en su silla. A escasos 10 centímetros de él, había un agujero de bala...
En el baño donde se parapetó nuestro héroe, que era individual, de 1 x 1 metro, había azulejos y una baldosa rotas, y un agujero de bala, que daba exactamente en el centro de la cabeza de cualquiera que se encontrara adentro... Lo curioso fue que dentro del baño, encontraron solo un casquillo...
Esa tarde, de puro aburrido, como pasa siempre que un hombre mea parado, estaba mirando el agujero del disparo, pensando "Como zafó... lo pudieron haber hecho bosta...!", se me ocurre "pispear" desde el baño para afuera, y el agujero, que era inclinado hacia abajo, coincidía justo con el agujero del tiro en la mampara, al lado del corredor...
Lo llamé al encargado, lo hice mirar, y llegamos a la misma conclusión: En el baño, el único que había disparado era el poli... El casquillo de la bala que atravesó la puerta del baño, y la mampara, lo encontraron entre la mercadería, al fondo (había raspado el piso). Y el casquillo que encontraron dentro del baño, rebotó en dos azulejos y en el piso (no se mató solo, de pedo...) Los chorros solo habían disparado en la zona de la entrada, cuando encontraron la puerta del salón cerrada...
Al día siguiente, viene el dueño y me pide "Dame tu versión sobre lo que vas a declarar". Me hizo mandibulear media hora contando mi visión, pero en realidad, le importaba medio carajo mi relato. Cuando terminé, me dijo (sic) "Y ahí fuiste a tu escritorio y descubriste que se habían llevado el sobre con los 5.000 dólares..."
¿Lo quéééééé...???, dije al tiempo que hacía Plop!, como en las tiras que leía de chico...
"Si, el sobre con los 5.000 dólares", me repite...
"Yo jamás tuve un sobre de 5.000 dólares en mi escritorio...!", dije...
"Ya se, es lo que le voy a decir a uno de mis socios, al que le tenía que enviar ese dinero... Aprovecho lo del robo, y le digo que nos robaron el sobre preparado para él..."
"Ah... si, pero en la Policía yo voy a declarar lo que ví...!", sostuve...
"Mirá, en realidad, la declaración policial es un formalismo, no pasa nada... y a mi me sirve que declares eso...", trató de convencerme...
"Voy a declarar lo que vi..." Cerré, tajante...
En fin... Podrán notar que siempre tuve joyitas como empleadores...
Después vengan a preguntarme ¿por qué fuiste tan inconstante en tus trabajos?
En el próximo relato, otra de caños, y mandamases macanudos...

Nos vemos       

domingo, 29 de julio de 2012

13er. Relato: PEPE ROMPEEEE...!!!

Historias de roturas, daños, destrozos, o como se les quiera denominar. Cosa común en nuestra infancia, y que vamos a deschavar en este nuevo relato.
Vamos a comenzar, mandando en cana a Patricia, la atleta familiar, especialista en salto en alto, largo, ancho y profundo, tal como pudimos dar fe, en el departamento de la calle Fournier, cuando como una especie de Cachito Vigil menos lloroso, intentaba darnos los tips necesarios para saltar gracilmente desde su cama a la de Claudia, separadas ambas dos, por un abismo de escaso metro y medio, luego de bajarnos el pulgar, tanto a Claudia como a mí, por saltar sin el estilo adecuado... "Se salta así, miren...", fueron sus palabras que quedaran flotando en nuestras memorias por siempre, y que fueron el preámbulo del salto campeón, el de la presea dorada, el del sueño olímpico. En resumen, el salto que terminó con la cama hecha moco, maderas quebradas, elástico en el piso, estruendo ensordecedor... Todavía recuerdo el encule de Don César, y su amenaza de buscar un colegio pupilo para meterla como castigo... Por fortuna para ella, a la semana, al vejete se le pasó la calentura, y todo volvió a la normalidad... Años después, la "alegre bengalí" pudo saciar sus ganas de saltar en un ámbito mas adecuado, en el club Talleres de Escalada, donde comprobó que como deportista, sería una excelente contadora...

Otro episodio con estropicio, protagonizado por la misma intérprete, ocurrió en un cumpleaños de quien suscribe. Eran épocas escolares de repartir tarjetitas invitando en el colegio, cosa bastante boluda e impráctica, si al final terminabas invitando a todo el grado (bastaba con decirles "te invito a mi cumple"), pero que a mí me generaba un embole feroz, odiaba dichas tarjetitas... Para colmo, tenía que invitar a Marcelo, mi amigo del edificio, con el que jugábamos a la pelota diariamente, y que para invitarlo, solo tenía que subir en el ascensor 7 pisos. Confieso que estaba en un día extremadamente pelotudo, porque se acercaba la hora del cumple, y yo no subía... Tomando cartas en el asunto, Patricia me intima a subir, de buena manera, luego gritándome un poco, cagandome a puteadas al rato, hasta que desembocó en un certero collarazo de perro, revoleado a un ancho de mesa de distancia, que fuera agilmente esquivado por mí, logrando que el collar, con una hebilla y unas tachas dos números mas grandes que lo recomendado para un caniche (no toy) chico, como era Cush, fuera a dar de lleno contra un ventanal de 2 x 2 mts., que se hizo percha... No recuerdo la reacción paterna, pero creo que no zafamos de una merecida cagadura a pedos compartida, aunque si, seguro de algún tipo de castigo... Por cierto, no pienso abundar en otro tipo de daños generados por el pedorro pulso temblequeante de mi hermana mayor (el hit "pulso, pulso, que me tiembla el pulso" con el que la gastaba, imitando a Sandro y su "rosa, rosa", estuvo varios años en el Top 40 familiar...), así que le damos un poco de descanso, y pasamos a ocuparnos de mí...

Si leyeron con atención otros relatos de este blog, sabrán que de peque, mi caracter era bastante chispita, por no decir que era un calentón de mierda, y que se me volaban los canarios cada 2 x 3... Bien, entonces les cuento que en una época acotada en 25 o 30 días, hubo un cierto artefacto que paso a ser algo que no podía evitar romper...
Playa, La Lucila del Mar, arena moooy caliente, cosas que cargar... 
Padre y su alero que para armarlo, necesitaba el mismo tiempo y los mismos recursos que emplea su tocayo de apellido Pelli para construir torres, reposeras, heladerita, canasto de mimbre reglamentario (De 2 puertas), lonas, diarios y revistas, gorritos, bronceadores, dados para jugar a la generala, cartas, paletas, y el equipo de mate con 2 termos... Demasiados instrumentos para muy pocos intérpretes. Entonces "yo llevo esto, vos llevá aquello", la división internacional de trabajo, me hizo acreedor de varios ítems, con los que no estaba de acuerdo, y sumado a la arena quemandome las patitas, pretendí negociar menos carga, recibiendo un coro de "dejate de joder y lleva eso", que generó mi ira, que solo se sació cuando con un balanceo muy equilibrado hacia atrás primero, y adelante, aprovechando el envión, después, despedí con fuerza y puntería, el equipo de mate con ambos termos (uno lleno de café, el otro de agua), al mismísimo carajo... 
Creo que dejé de correr, cuando llegué al muelle de Mar de Ajó, y ya no se veía la horda familiar tratando de lincharme... En mi defensa, voy a decir, que los otros 3 o 4 termos que rompí en esos días, fueron solo de puro torpe, sin intención alguna...

Otro punto alto de mis roturas, se produjo en el Gasómetro de Lanús, o sea, en el patio del departamento, donde jugaba, a veces con el Marcelo citado anteriormente, y otras solo, gambeteando defensores imaginarios y batiendo vallas rivales a puro talento y definiciones certeras, al hueco que quedaba entre la pared y el ventanal de la pieza de mis hermanas (Ventanal mellizo, en dimensiones, al del collarazo). En esta ocasión, se ve que los rivales estaban jugando un poco áspero (fútbol rústico, empleado para detener mi calidad excepcional...), y cuando estaba por definir, con el arco desguarnecido, y la tribuna dejando escapar el grito ahogado de gol, un foul descalificador... Ehhh... Bueno... Vamos a decir la verdad... cuando estaba por patear, pisé la pelota, cayéndome de culo, y con el envión, pasé a través del ventanal, aterrizando contra la cama de mi hermana... 
Me miré el brazo derecho, y de algún lado impreciso, me salía bruta cantidad de sangre... 
Con la ayuda de un vecino, me llevaron a una clínica donde me dieron 5 puntos en el antebrazo, y con ese episodio, se clausuró definitivamente ese templo del fútbol, donde brillara tan imaginariamente...

Como Bonus Track, la última historia. 
En mi pieza tenía un equipo de música, donde escuchaba discos de vinilo. A Claudia, su novio le había regalado un disco de la brasileña Simone. En vez de escucharlo en el equipo "familiar", fue al de mi pieza. Como la pieza era, además de chica, un auténtico quilombo, sacó el disco mío que estaba puesto en el plato, y lo dejó en el piso. Cuando volví y fui a poner mi disco, casi me muero... Varios surcos desparejos atravesaban el disco, de lado a lado... Encima era un disco doble... Mi disco favorito... "Queen Live Killers". La tortuga habrá pensado que era una alfombra, y le pasó por arriba... De calentura, agarré su disco de Simone, y se lo rayé con una saña digna de un capítulo de "Mujeres asesinas" (Porque fue una reacción bien minitah...) 
Vaya uno a saber porque (seguro cagazo a una represalia tipo "Operación Tormenta del Desierto", minutos después de cometer "el crimen", me fui hasta la disquería y le compré el mismo disco...
Hace unas semanas, Carlinhia, pa' los que no la conocen, mi sobrina, descubrió "Uhhh... que loco... 2 discos iguales de Simone...!", en los estantes de la casa de sus abuelos...
La mentira tiene patas cortas...

Si llegaron hasta acá, pueden escuchar tranqui las cadenas nacionales sin mosquearse... No le den bola a Caparrós...
Hasta el próximo relato  

jueves, 26 de julio de 2012

12do. Relato: LOCAS VACACIONES - Tomo 1


Vacaciones. Palabra mágica y un tanto (muy) esquiva últimamente... Pero, a pesar de esperarlas con ansiedad, cada vez que salimos, se convierten todas y cada una de ellas, en una suerte de Camel Trophy, digno de olvidar, o de recordar con ganas de cortarse las venas con un fideo cabello de ángel...
En este relato, vamos a recordar un descanso anual, que tuvo la particularidad de ser, para los que me rodeaban, un suplicio, y que generó una muy mala fama que me acompañó un tiempo mas que prudencial, y que pude revertir a fuerza de bondad, carisma, y una poca de amenazas de muerte a quienes me  calumniaban.
Antes de partir, fiel a los consejos de Don César, llevé la Ferrari Testarrossa (bueh... el mono, el querido y añorado 128ito) a un mecánico "de confianza", quien me recomendó, con la voz impostada y mirada hacia el horizonte, como estatua de prócer, "Mándalo a limpiar el radiador, y salí tranqui a la ruta, que lo revisé todo y está como para correr un rally"
Como se podrán imaginar, antes de llegar a Dolores, ya estaba tirado en la banquina, con el motor echando humito...
De arrancarlo a cada rato, me quedé sin batería ("Está Ok", me dijo el muy sucio). Hasta que llegamos a un  electricista, tuve que empujarlo un montón de veces... Tenía puestas unas franciscanas muy "surfers" que solo sirvieron para que, haciendo fuerza para empujarlo con 2 ruedas en el pasto y dos en la banquina,  los pies se me hagan percha con el asfalto caliente...
Resumiendo... Llegamos a Mar del Plata en 10 horas, previo paso por 2 mecánicos de Dolores y Chascomús, que me aconsejaron ponerle agua cada 10 kms., y llevarlo lo mas lento posible. El tutú quedó los 15 días en el A.C.A., donde mandaron a cepillar la tapa de cilindros, le cambiaron la junta, y de yapa, a mi me partieron el culo en 8, con el costo del arreglo...
Una vez en el depto, no podía ni caminar de como tenía llagados los pies. Estuve como 4 días adentro, viendo canal 8 y canal 10... No tenía un arma cerca, y el balcón tenía reja, sino me mandaba la gran Olmedo...
Una vez recuperado, ya las vacaciones eran la dicha en movimiento...
Fuimos a la playa, por primera vez con staff completo... Disfrutando el día... Viendo como volaban en parapente... y bajando por las escaleras de piedra, Claudia pisa para el orto, y se quiebra el tobillo...
Creo que si llegaba a pasar una vaca volando, me cagaba en la mollera...
Bueno, Justo en esos días, y por "casualidad muy casual", San Lorenzo jugaba en el torneo de verano contra Racing. Llamé por celu a mis amigos cuervos, que habían viajado "casualmente" también en esa fecha, y me pasaron la dirección del edificio donde paraban. Los fui a saludar, y muy apenado, les conté de mis pesares pisteros, ruteros y/o ranas. El esperado consuelo, y las voces de aliento que esperaba, tomaron forma de chanzas, jodas, cagadas de risa desembozadas, y muy timidamente, a alguno se le cayó un "mufetti", de la boca... Finalizada mi visita, quedamos en vernos al día siguiente para visitar a un amigo cuervo marplatense, Mariano, y me acompañaron hasta la calle, donde me despidieron alegremente.
A la mañana siguiente, cuando llegué al encuentro, imagen repetida en cada uno que me cruzaba: dedo extendido señalando, risas, y calificativos de "mufa", "secaplantas", "piedra", "Carlos Saúl", etc...
Los mas amables, se dignaron a explicarme, con un par de dedos tipo pinza sosteniendo algo a la izquierda de sus entrepiernas, que cuando me estaba yendo, el Dolape Jorge, como el ascensor estaba lleno, subía por la escalera, alguien le habló desde abajo, se asomó, y cuando volvió a encarar la subida, le pegó manso frentazo al borde de la escalera, haciéndose un bonito tajo... Luego, al entrar en el depto, se les tapó el inodoro, quedando fuera de combate, y para completar, uno de los pibes, se enfermó...
Todo culpa mía, difamaron a coro...
Fuimos a almorzar, sin novedad, y a la noche, al estadio...
Perdimos 4 a 0... ¿Fueron unos perros? Para nada...!!!. La explicación racional que encontraron, fue que yo estuve en la cancha... Encima, cuando salíamos del estacionamiento, Mariano, que me llevaba en su auto, chocó contra un árbol... (Trágame tierra...!!!)
A esta altura, mas que hacerme jodas, ya estaban empezando a considerar, seriamente, cruzar de vereda en cuanto me vieran... Yo, con la objetividad puesta, y con pruebas en la maleta, trataba de hacerlos entrar en razón, de la inexistencia de "ondas negativas", o "espíritus oscuros", sin éxito alguno... Explicarles que Mariano era un pésimo conductor, que yo antes había viajado en el auto de Claudia (Cuerverdinegra), y que terminamos ilesos, o que los 4 goles habían sido en off-side, o los nuestros se habían vendido al oro del Perú, pero nada dio resultado...
A partir de ese momento, dejaron de llamarme por mi apodo, y cuando lo escribían en sms o mails, pasé de ser "Coti" a ser "Ce.O.Te.I."
Manga de hijos de puta, mala gente, envidiosa...!!!
En fin... Los 15 días pasaron, y la hora de abandonar ese infierno (Quiero la cabeza y las bolas del salame al que se le ocurrió llamarla "La felí"), llegó... Cuando bajamos hasta el hall, con todos los petates, dos patrulleros en la puerta, mucho movimiento... Habían robado uno de los departamentos...
Por suerte, ese fue el último event... perdón... ¿Cómo... Todavía no terminó el calvario...????
Pagamos el arreglo del 128 juntando saldos de tarjetas, billetes del estanciero, un diente de oro, un pulmón, y dos pelusas que me quedaban en los bolsillos de la campera, y emprendimos el retorno a la "joum suit joum". Paramos a Cargar nafta en Dolores, y cuando vamos a pagar, nos rechazan la tarjeta por fondos insuficientes... A esta altura, mi mirada registraba solamente tonos de rojo intenso a granate furioso, como único panorama... Por suerte, bajando el monto y completando con efectivo, pudimos retomar viaje, y finalmente llegamos, luego de pagar los peajes con fichas de casino, botones, havannettes, y favores sexuales...
¿Descansar, y olvidarse de los problemas, era no...???

Nos vemos en la próxima... Después de las vacaciones... (?)

sábado, 14 de julio de 2012

11er. Relato: ES ROCKANDROLL NENENNNN...!!!


Composición tema: La música. 

La música es todo. Sencillamente todo. Ya lo dijo Nietzsche "La vida sin música, sería un error" (Meto un Nietzsche y quedó como que soy un avezado lector, pero en realidad todos saben que no...), entonces, vamos a hablar de mi relación con ella. 

De peque, los primeros recuerdos de la música y yo, se remonta a un viejo Winco, y a unos discos "singles" de colores estridentes, y temas de cumpleaños. Como eran una porquería infumable, se me permitía ponerlos en ese tocadiscos, que era una cosa muy rústica, y cuyo diseño se asemejaba mucho a los coches rusos que importaríamos luego, en los comienzos de los '90...

Un poco mas adelante, recuerdo el casi exclusivo reproductor de magazines, que mi "nuevaolero" padre hizo instalar en su Fiat 1500 Rural verde "Sapo Pepe", y que completando el combo con los guantes de cuero con los dedos cortados y malla de red en la parte superior que usaba a la usanza de los "tuercas" de esa época, habilitan, que en esta actualidad, lo pueda catalogar, sin piedad alguna, de "farolero", "vendehumo", y "figuretti". Claro que en esa época, no me hubiera animado a hacerlo, jejejejeeee...




Tal vez por esos mismos días, llegó a mis manos mi primer disco, de uso personal... Una incalificable producción, devenida del programa de tv, "La Familia Telerín", cuyo tema principal rezaba: "Voy a dar la vuelta al mundo montado en un burrito... Un burrito con cara de angelito, sarasa sarasa...", y que, con una clara incitación al infanticidio en carne propia, volvía a poner, apenas terminaba, en un inaguantable "loop" que llevaba al resto de la familia, a andar tapándose los oídos para no escuchar los falsetes de los gansos que cantaban con voz de niños, y de paso, no escuchar sus propias puteadas a quien escribe estas líneas...

Endemientras, diría la Chona, por el sector geronte, la cosa no venía mucho mejor que digamos... Las musiquitas melosas de saxo "bien telúricas" (no por ser de "tieya adentro", precisamente... guiño, guiño...) de Ray Conniff y Fausto Papetti, taladraron nuestros sufridos tímpanos, por un buen par de meses, hasta que dieron paso a mejores melodías, mejores letras, mejores intérpretes y mejores autores...

Párrafo aparte, siendo socio del Centro Cultural del Disco, Padre, que en esa época ya dijimos que estaba en la "pomada", recibió como consejo, comprarse un disco de Frank Zappa & The Mothers of Invention... Cuya tapa, les presento a continuación...


Digan lo que quieran, pero estamos hablando del año 71 o 72... It's too much...!!! Creo que por esos años, padre era un consumista compulsivo, estilo Homero Jay Simpson... No me jodan...!!!

Por suerte, Joan Manuel Serrat y The Beatles, coparon la parada. Y fue la primera vez que los sectores gerontes y juveniles de la casa coincidieron sin daños acusticos para ninguno de los bandos (O casi... con el tema "Fiesta", confieso que tenía la misma obsesión que con la del "burrito con cara de angelito")

Una vez firmado el armisticio musical familiar, Patricia y Claudia, entraron los primeros discos de "música progresiva", que era como se llamaba en sus inicios, al rock nacional de ahora... Como ellas ya estaban "en otra", empecé a "parar la oreja", y asimilar, a escondidas, esa música, con la que todo pasó a un plano superior, aunque todavía quedaba lo mas sabroso... La música en vivo... Los recitales...

Mi primer recital ("Mi primer recital..." Buah... Pareciera que les fuera a contar de una actuación, pero se trata del primer recital como espectador, porque no se tocar ni el timbre...), fue en el debut de la mítica banda "El Arpón", entre cuyos integrantes se encontraba Monino, un amigo de la familia. No se si por la emoción, si por los nervios, o, sencillamente porque estaba muy cansado, me quedé profundamente dormido al tercer tema... Cuenta la leyenda, o mis hermanas, que de la fila de atrás se quejaban por mis ronquidos... Para el segundo recital, unos añitos mas crecido, ya canchero, bien descansado, presto para el "ooooooh...", con Patricia nos tomamos el 37 de Lanús a Ciudad Universitaria, donde iba a ser el recital, pero al llegar a los portones de acceso a la C.U., un mega operativo del ejército (¿fines del '75?), todos abajo del bondi, manos arriba, pies separados, gritos amenazantes, alguno sin documentos quedó ahí, el resto de nuevo arriba, y afuera... recital suspendido por los hombres de verde...

Cuando parecía que el tema recitales y mi persona no había forma de hacerlos congeniar, finalmente hubo conciliación. Sin levantar la perdiz, saqué mi entrada en Obras, para ver el retorno de Almendra en el año '79. Esa maravilla, se puede decir que fue el puntapié inicial para años y años de música en vivo, que para mi modo de ver, es el espectáculo audiovisual mas maravilloso que existe...
Nos vemos en la próxima entrada        

sábado, 7 de julio de 2012

10mo. Relato: PASALE EL CALISUAR...

El décimo relato, el del número redondo, el de las dos cifras, se hizo esperar. Una conjunción precisa de recarga laboral, muy poco tiempo para el ocio, y el hasta ese momento desenfrenado desmoronamiento de mi querido San Lorenzo de Almagro, (mi amante sado-masoquista), hizo que todo se tornara moroso y las ganas de escribir, se evaporaran. Hoy, con la certeza que el descenso nos dio un metro de ventaja, y fundamentalmente, que tengo una pc libre en casa (Aleluia, hermano, alelulia...!!!) retomamos la senda del chusmerío a los recuerdos.
Vamos a recordar un poco, mi etapa Beltranera... y por el tiempo de espera, vamos con 2 por el precio de 1... (A la promoción..., a la promoción...)

Sho laburo con la grasha, el asheite y la cal...

¿Te acordás, Patricia de ese cantito...? (Para los que quieran prenderse, el ritmo es el de "glory, glory, hallelujah") 
Bueno, del María Reina, me pegaron un certero "shot de cul", como era lógico y esperable. Francisco, el preceptor de Patricia, era el novio de mi profesora de religión. Este buen muchacho, tuvo la delicadeza de advertirle lo siguiente: "Decile a tu hermano que no se rompa el cu... digo, el alma, porque por mas que sepa hasta los puntos y comas de los programas de cada materia, lo van a bochar sin miramientos... Me dijo mi novia, que ya bajaron esa orden a los profesores" Cancherito y confiado, (Dar en Diciembre y Marzo era juego de niños para mí...) pese a tales comentarios, presenteme a dar las materias, recibiendo una felpeada marca cañón en cada una de las oportunidades... Reunión familiar, analizando la situación, decidí (mos), que lo mas conveniente era intentar por el lado de una escuela técnica, que era (lo que creí) mas afín a mis gustos... 
Claudia estaba estudiando en la Escuela Nacional de Bellas Artes, en Barracas, y en el edificio donde cursaba, había una escuela técnica, y se hicieron las averiguaciones correspondientes. Ese antro de repetidores, cuasi-delincuentes y pichones de gangsters, finalmente fue mi escuela, y donde, pese a todo, mejor la pasé...
Plena dictadura militar... Mucho milico con cargo... Mucho no milico, con vocación de gorra...  
Uno de estos últimos, profesor de dibujo técnico, era feliz aterrorizándonos con su maltrato y actitudes violentas. Amenazar a un compañero por reírse en la vereda de la escuela, en el momento que él bajaba de su auto, es un ejemplo. Otro, mas recordado, tuvo final con beso, cuando su patoterismo berreta se topó con un tipazo, muy querido por todos sus alumnos. Resulta que este "profesor" tenía la pésima costumbre de no calificar las láminas que tanto esfuerzo nos costaban en esos primeros meses de aprendices de dibujantes, sino de descargar su furia, tachándolas con birome, como paso previo a romperlas en nuestra cara. Santiago era nuestro preceptor, un día agarró a uno de nosotros que estaba con los pájaros mas volados que de costumbre, averiguó el motivo y recibió como respuesta, la descripción de los malos tratos de este tipo. La clase siguiente, se produjo el milagro... A 5 minutos de empezada, se abrió la puerta, apareció Santiago, y sin decir ni "buen día", lo agarró de las solapas del saco al "Loco" Velázquez, (apodo y apellido del tereso), y mientras lo zamarreaba y lo hacía flamear como un banderín, le decía "Escuchame, pelotudo, me llego a enterar que volvés a tratar mal a un pibe, o a romperles las láminas, y te mato...!!!"
Todos quedamos con los ojos como el 2 de oros, la boca mas abierta que un FarmaCity, y cuando salieron del aula, uno en el aire, el otro izándolo de las solapa, estallamos en una ovación...
Nuestro Superman casero, al igual que el villano, recibieron como castigo, una semana de suspensión. El "loco" jamás volvió a arruinarnos un trabajo, y empezó a tratarnos con la suavidad de una abuela querida...
Hubo mas Justicia en ese acto, que en cualquier oficina de Comodoro Py 2002

Hay goma, hay gomaaa...!!!

Tener Taller, era algo nuevo y que estaba muy piola... Era como ayudarle al viejo cuando se ponía a arreglar cosas, pero sin ayudar, haciéndolo uno directamente. Toda una ceremonia preparar la valija de herramientas, la regla "T", el mameluco... El mameluco, o mono, que los mas "pulentas" no llevaban puesto desde la casa (un quemo), sino que lo llevaban en un bolso... Eso creíamos... Pronto nos pusieron en autos, y los recién llegados al universo del "Industrial, colegio de varones...", pasamos a ser también esos mas que pulentas... machos argentos... espartanos... que se bancaban todas y cada una, y que convertían al mono, como si fuera un transformer de tela Grafa azul, en una "perita" que servía, además de cómoda y autoportable "practibolsa", en una cachiporra muy efectiva a la hora de hacer combates generalizados todos contra todos en las horas libres, para matizar la espera en las paradas del bondi, o para plantarse, espalda con espalda, en esas épicas batallas contra los del "Joaquín V" o los del "Arcamendia", que nos relataban los alumnos de años superiores, y que nosotros mismos repetíamos el relato, a medida que avanzábamos a cursos superiores... A esta altura de las cosas, debo admitir que jamás de los jamases, participé en ninguna gresca con otras escuelas... Pero de la adrenalina que corría por el cuerpo cuando llegaba el rumor "A la salida hay goma con los del Joaquín", preparar los pertrechos (rellenar la perita con limas, martillos y destornilladores) y salir con esa mezcla de decisión y cagazo, para ver que en la plaza, en vez de 20 o 30 compañeros de un fulano, ofendido porque uno de los nuestros se había levantado a su ex novia, había solo palomas... el loco que estaba enamorado de la mina de la estatua... gente común esperando el bondi...

Nos vemos la próxima...
Los relatos de hoy quiero dedicárselos a Juan Martín y Carla    

domingo, 3 de junio de 2012

9no. Relato: GANAMOS EL PRODEEEEE...!!!

¡Paren...!!!
¡Paren...!!!
¡No me empiecen a manguear hasta llegar al fin del relato...!!!
¿Está claro...???
Bueno, sigamos...
Cerca de fines de los 80, y principios de los 90, prestaba tareas en la bucólica provincia de San Luis (1), mas precisamente en el Parque Industrial de dicha provincia. Trabajaba en una metalúrgica, cuyos dueños eran personajes un tanto inclasificables, por no caer en discriminaciones burdas...
Lo cierto, es que eran épocas bastante malas en lo económico, y en la oficina, a un compañero se le ocurrió hacer una de las tantas "vaquitas" en las que cada uno de nosotros alguna vez participó, y jugar al Prode, en una modalidad de combinaciones, que nos darían serias posibilidades de acceder a una vida de lujos, placeres, minitas y desenfreno que, de acuerdo al sondeo previo de "¿Qué hacés si te lo ganás?", eran las respuestas campeonas...
Comenzamos a jugar. Intervinimos el plantel administrativo, el plantel de fábrica, y los anteriormente nombrados dueños, mas la cuasi contadora (familiar de los susodichos).
Las primeras 6, 7, 8 ("rocho", diría el bolastristes...) jugadas, hicimos una media de 7 u 8 puntos, pero el entusiasmo no decayó.
Un domingo a la tarde, estaban viendo Feliz Domingo (Feliz piringo, para los íntimos...), y como me generaba un embole imposible de empardar, me retiré a mis aposentos, previo ver los resultados finales de los partidos, con un comentario que fue como un vaticinio: "Me parece que agarramos unos cuantos partidos"

Primer "break" explicativo para los menores, esos seres que no comprenden que en esas épocas no existían o no eran comunes, ni la internés, ni el cable, ni otros adelantos por el estilo (al menos en mi casa... no se vengan a poner densos de "en la Masachiusecs Iuniversiti ya existía el Pijindrín K25L600, considerado el primer computador personal que estaba interconectado con otro computador que estaba en el aula vecina", o en "Shan Ishidro, VCC comenzaba con las primeras emisiones de cable, con material choreado de los archivos de Canal 7 por el gordo Bonafide")

Volvemos, entoes, a mi habitación...
Apoyo mi blonda cabellera en la almohada, y al rato viene Claudia a decirme: "Es Mario, está como loco, dice que ganamos el Prode..." Con mas cara y tono de "Este me está tomando el pelo", que de seguridad...
Atiendo, totalmente aletargado, y escucho, del otro lado, un clima de festejos inusual, ya que Mario estaba recién casado, y vivían solos, pero se sentía un barullo impresionante. "NOS GANAMOS EL PRODE, PAPÁ...!!!" Me gritaba una y otra vez "¿QUÉ HACÉS DURMIENDO...? ¡LARGÁ TODO Y VENITE A FESTEJAR...!!!"  No había forma de callarlo...

Segundo "break" explicativo: En esa época, Loteria Nacional, daba a conocer la cantidad de ganadores del Prode, los Lunes, cerca de las 11 de la mañana.

Entre tanta candonga, solo le pude meter un "aguantá hasta mañana", que no fue escuchado, por supuesto, y después de cortar, me quedé pensando... Uds. ya conocen mi costado pesimista, que es igualito a mi frente pesimista, y hermano gemelo de mi dorsal pesimista... "¿Y si hubo muchos ganadores?" La preguntita, a repetición,  machacó mi bocho durante el resto de la tarde y en la soledad de la noche, en la que, como adivinarán, no pude pegar un ojo...

Tercer "break" explicativo: Por esos años, Lotería Nacional, obligaba a los apostadores a poner el nro. de DNI en las boletas, que eran unos cartoncitos que se perforaban. En el "pacto de caballeros" con el que nos manejábamos, para no generar malos entendidos, el que se llevaba las boletas, Carlos, no podía poner su documento, así que estaban a mi nombre.

Levantarme temprano y llegar a horario en los trabajos, jamás fue mi fuerte, debo admitirlo. En mi puta vida laboral, never de las nevers, pude cobrar los famosos "premios por asistencia y puntualidad" (Claudia es testigo y víctima pasiva de esto que les cuento...), por lo que, ese Lunes, no iba a ser la excepción. Bajo del 105 después que cruza el puente de la Av. San Martín (Agronomía, La Paternal, para los foráneos), encaro por Chorroarín, para hacer las 2 cuadras que me separan del yugo, y diviso un desordenado scrum en la puerta, que salta, se agita, grita, y se me viene al humo cuando termino de pisar la vereda en la esquina... Poco faltó para que me lleven en andas, y me encajaran un pico, o intentaran cosas que de solo imaginarlas, me dan arcadas...
De mas está decir, que en toda la mañana, éramos 22 tipos cada uno con una radio pegada a una oreja, esperando que digan la cantidad de ganadores... Cuando se hicieron las 11, no se atendía mas el teléfono, los clientes de mostrador eran ignorados olímpicamente, hasta que llega la información... El planeta tierra entero, unos cientos de miles de marcianos, y algún que otro venusino culón, habían sido beneficiados por la Diosa fortuna...
De ser vitoreado y reverenciado, pasé, por obra y gracia del corresponsal apostado en Lotería de Beneficencia Nacional y Casinos, a ser increpado, amenazado, e insultado, sin comerla ni beberla...
Al día siguiente, tenía que ir a cobrar, y uno de los dueños, el mas rapiñoso, empezó a poner trabas. Yo quería ir temprano, acompañado por un grandote de fábrica (mas bueno que el pan...) de custodio, y sacarme el tema de encima. El tema es que me boludeó toda la mañana, hasta que me "liberó" con el tiempo justo para llegar a Lotería, pero no al banco... Cuando llegué, al día siguiente con el cheque, me dió un laburo para hacer si o si, al tiempo que les propuso a la gente de fábrica, depositar el cheque en la cuenta de la empresa, que era mas seguro, que él después les daba la parte a cada uno...
¿Decirles que esa tarde tenía a 12 tipos bramando por su parte en mi escritorio, es mas que obvio, verdad...?
Ahí me calenté para la mierda, y les dije de todo. Que no me rompieran mas las bolas, que ellos habían decidido aceptar ese trato, y que le fueran a reclamar a este fulano, Luis...
Esta bolita de excremento, usó el cheque para cubrir las cuentas de la empresa, las "personales" (XX, o "Schwarz", como le llamaban tan ingeniosamente...), y nos pedalearon a todos hasta el Lunes siguiente, "No es por mí, es por el clearing, entendeme..."
La ganancia, por zabiola, creo que no llegaba a mil dolarucos (calculo que blus)
Cuando llegó finalmente el dinero, el primero de la fila fue uno de los socios, el mayor, ingeniero, jubilado, cuentas en EE UU, que participaba en la empresa como "asesor técnico", de puro aburrido, para no quedarse en la casa, como me dijera tiempo antes de estos sucesos... La segunda, la mamá de Luis... La empresa, originalmente era de su esposo. Cuando falleció, quedó para el hijo, y ella, docente turno tarde, nos complicaba terriblemente con sus despistes y menefreguismo, todas las mañanas... Otra "aburrida"
El tercer socio, que no se si ponerlo en un lugar mas humano, o mas culposo, no asomó la nariz...
Lo mas triste, fue recibir la orden de, a la gente de fábrica, descontarles los vales a cuenta, del dinero que les correspondía...
No lo mandé a la mierda...
¡No se por qué, no lo mandé a la mierda...!!! 
Cuando le dije, entonces, que se encargara él de repartir el dinero, y poner la cara, aflojó, y dio marcha atrás, no se si por haber caido en cuenta de su terrible hijaputez, o por poner a salvo su integridad...  
En fin... Gente linda, verdat...???
Mientras escribía este relato, recordaba un montón de actitudes similares. Ya van a ser relatadas... jejejejeeeee

Antes de despedirme, una aclaración:
(1) En mi puta vida pisé la Provincia de San Luis. Pero "trabajé" allí, virtualmente, por los beneficios que recibía esta empresa, con el Régimen de Promoción Industrial... Casi llegó a conocer mi lugar de trabajo, ante una inspección, que fue prontamente abortada por el "Sr. Billetín", guiño, guiño...

Hasta la próxima
P.D.: No revisé lo que escribí. Así que no pienso corregir errores de tipeo, o bestialidades ortográficas, porque estoy cansado... Si ven algo de eso, si no lo soportan, avisen, sino, háganse los "fesas", y seguimo' amigo' como siempre, si...?

viernes, 18 de mayo de 2012

8vo. Relato: NIÑEZ EN CHIVILCOY (PARTE 1)

Una parte muy importante de mis vacaciones de chico, las pasaba en Chivilcoy. Ir al campo, leer pilas y pilas de Aventuras de Patoruzú, Locuras de Isidoro y Correrías de Patoruzito, que se acumulaban durante el año, y la compañía de mi amigo Alan, hacían de esos días, algo muy agradable y que se extraña un montón...
Acostumbraba a dormir en una habitación tipo altillo, que era apasionante ya desde su escalera de madera, que le daba un particular sonido a los pasos para subirla, la baranda, que daba la impresión de no ser muy firme, pero que jamás fue obstáculo para que nos colgáramos de ella al subir, y que nos sirviera de deslizador para bajar, y las cosas que había... Instrumentos folkloricos, botellas de bebidas antiguas, el legendario biombo verde, y, fundamentalmente, la ventana que daba acceso a las azotea, y que permitía, si uno tenía ganas, a pasar de una casa a cualquier otra vecina, porque las alturas eran iguales. Los días de semana, la tía Tita y Maricha atendían la peluquería que estaba en la parte delantera de la casa, Evangelina y Francisco atendían su perfumería, José estaba en el campo, y yo, me sentaba en los sillones hamaca del patio, al sol, a leer y jugar.
Mi compañero de juego, ya nombrado, era Alan. ¿Pero quién era este sujeto? Bueno, Alan era un perro boxer, mas bueno que el Quaker, al que yo le rompía un tanto las pelotas, pero que me hacía muy buena compañía en esas tardes. Lo único que jamás pude hacer, es sacarle el chiche con el que él se entretenía: Un Fiat 600 azul, de plástico... ¿Diganme si alguno de Uds. vio algún perro jugar con autitos, alguna vez en su vida...? Yo si...
Motivo de nuestra amistad, fue que cierta vez, se armó un pequeño incidente, del que a lo mejor, con la asistencia de algún buen letrado, pude haber zafado en su momento, pero al no tenerlo, esgrimí mi propia defensa de la mejor manera posible, con muy poco éxito...
En uno de los viajes, al llegar, estaban terminando de pintar la casa, y el patio, mi ámbito de juegos, estaba impecablemente blanco, decorado por la enorme cantidad de plantas que siempre había, y que daban un contraste perfecto... Dentro de esas plantas, había una que siempre me gustó, y que tenía unas hojas redonditas, casi acolchonadas, que cuando las apretabas contra el piso, por ejemplo, dejaban una mancha de obvio color verde... Claudia, mi hermana, se refiere a las obsesiones como "estados Monk", por la serie del fulano que sufre de TOC. Se podría decir que en ese momento, me agarró un "Anti-Monk", porque de tan perfecta, e impecable que estaba la pared, no se de donde me surgió agarrar hojitas de esta planta, y homenajear a mi idolatrado amigo, estampando en la límpida pared, quizás en la parte mas visible, la leyenda "ALAN GALLO"
Tal vez en Tandil, me hubieran dado el premio al salame mas grande del mundo, pero estábamos en Chivilcoy...
En mi defensa, cuando me interpelaron, alcance a balbucear que no había sido yo, quien había escrito la pared. Mi coartada se fue mas rápido que como llegó... No había, en esa ocasión, ningún otro infante para culpar, el perro era un capo, pero era evidente que no sabía escribir, y el apellido de Maricha y Evange, era "JAYO"
Telón piadoso...

sábado, 12 de mayo de 2012

7mo. Relato: TEMPORADA DE BUNDESLIGA

Hace mas o menos seis meses, debido a un accidente doméstico, internaron a mi suegra. Casi 20 días después, al no poder vivir sola, se vino a vivir con nosotros. Vale comentar, a esta altura, que el trato que tuvimos siempre, fue de regular para pésimo, pasando por todos los valores de esa escala, sin embargo, dejé de lado lo anterior, y fue bien recibida. El tema es que la casa no es demasiado grande, y para 6 personas, se hace bastante apretada.
El caso es que, cuando no esperábamos a nadie mas, de la nada, recibió de visita a no sabemos si pariente, si amigo, un tipo de acento extraño, germánico, que lejos de visitarla e irse, decidió quedarse. El tipo, a decir verdad, tiene poco trato con los demás, pero con ella, se entiende a las maravillas. Recuerdan todo el tiempo cosas de la infancia, lugares, juegos, calles de aquel pueblo que ella dejó de adolescente para venirse a la Capital... Otro clásico, es la fascinación por los animales de la casa... El vuelo de un palito al otro, o la actitud para comer del cardenal, dan  motivo a interminables comentarios, y pedidos de no perdernos de tales actos...
Eso cuando estan tranquilos...
Porque cuando se ponen densos se la pasan haciendo jodas como llenar una taza de azúcar y tirarle un chorrito de agua para que quede bruto bodoque, ponerle coca cola a las milanesas, en vez de jugo de limón, salir a la calle y dejárnos encerrados, escondernos las llaves, acusarnos de todo tipo de cosas,  y otras chacotas similares.
A los chicos, la mayoría de las veces les da risa, sobre todo cuando en el lapso de minuto y medio, tal vez entre el inicio y final de un a frase, son tratados mal, y después adulados... Lo llevan bastante bien, y son de mucha ayuda para soportar al tipo este, que aparentemente, vino para quedarse.
La que carga con la molicha mas pesada, obviamente, termina siendo siempre Claudia. A todo el trabajo extra que le causó esto, cada vez que quiere hablar con su mamá, se entromete este fulano, haciendo imposible cualquier diálogo. 
Ese es el panorama por el momento...
Nos vemos en otra entrada. 

miércoles, 9 de mayo de 2012

6to. Relato: LO QUE SE DICE UNA PRINCESITA...

A pesar que los energúmenos mayores seguro van a tirar la bronca por esta entrada, corresponde dedicarsela a la fulanita que me lleva de la napia por la vida... A esa flacuchita llamada Layla.
Llegó cuando ya casi habíamos perdido la esperanza de tener "la nena", y nos generó el quilombete lógico que traen los bebés, cuando ya nos habíamos olvidado por completo de lo que significaban palabras como "pañales", "óleo calcáreo", "mamaderas", etc...
El día que se confirmó su futura llegada, con Claudia decidimos comentárselo a los chicos, de la forma mas natural, sin "reunión familiar", y de acuerdo al momento que nos cruzáramos con ellos. El azar quiso que Juani fuera el primero en llegar, y lo pusimos en autos: "Mamá está embarazada, vas a tener un hermanito o una hermanita". Dos o tres segundos densos, con un par de ojos moros mas abiertos que lo habitual, enmarcados en una cara que graficaría la descripción de "sorpresa" en las mejores enciclopedias, fueron el prólogo de una respuesta/pregunta, que mudó, como en el mejor enroque de un campeonato mundial de ajedrez, la sorpresa a nuestras caras... "¿Van a adoptar...???"
Es bien sabido que para un niño de 9 años, los padres no tienen sexo, pero esto sobrepasó los límites...!!!
Apenas recuperados de la risa y el desconcierto, llegó la hora de comentarle a Nico, que con sus 15 años, nos brindó otra sorpresa, mas hormonal, se podría decir, y que junto a la respuesta de su hermano, forman ya dos frases inseparables. El muy pillo, al enterarse tiró un "Ehhh... Gordito fornicador...!!!", mientras me palmeaba la espalda...
Lapidario...!!!
El embarazo de Juani fue muy malo, con reposo absoluto y riesgo de perderlo. El de Layla fue bueno, aunque la cosa se complicó al nacer. Al día siguiente de llegar a casa, Layla no estaba bien, y tuvimos que volver al sanatorio, y por una semana estuvo bastante mal. No comía, bajaba de peso, no sabían que tenía, no nos informaban de nada, la tenían todo el día bajo una lámpara, le hicieron punciones lumbares, le cambiaban los antibióticos, y nada... Hartos del boludeo, hablamos con el médico de los chicos, que se acercó al sanatorio, y empezó a patear culos, y recién ahí nos enteramos que tenía una bacteria que no la podían vencer, que estaban probando todo tipo de antibióticos, hasta que pudieran dar en la tecla. El tema es que era una bacteria intrahospitalaria, de ahí tanto misterio... Por suerte, a la semana empezó a mejorar, y con un tratamiento que le dió el pediatra de los chicos, ya pudo llegar definitivamente a casa...
Mater Dei..., si hubiésemos sido de ese tipo de gente que lo único que les interesa es la guita, todavía estaríamos viviendo a costa tuya...
De esa "ranita" debilucha, que estuvo espadeándole a la huesuda, a la incansable "hormiguitas en el traste" que es ahora, pasaron 9 años. Hoy compite mano a mano con Juani, el Top One de la alegría hogareña, y como buena #minitah, todo, absolutamente todo, pasa por su supervisión (Forma elegante de decir que es mas metida que dedo en el culo...) 
Gracias a su "metichismo", me puso un apodo que me debería hacer enojar mucho, pero en cambio, solo logra hacerme reir, mas que nada, por la forma tan natural y la vocesita que usa...
Cuenta la leyenda, que una tarde me estaba bañando, y fiel a mi costumbre de meterme bajo el agua y después ver si hay jabón, shampoo o toallones, y pedir lo faltante a los gritos, entreabrí la puerta del baño envuelto en un toallón, para que me pasaran lo pedido, sin darme cuenta que justo pasaba una chica que estaba en casa, y le comentó a Claudia, que yo era "rosadito", generando una cagada de risa colectiva, a costa de mi pellejo colorado por efecto del agua caliente, hecho que fue tomado por Layla como disparador para llamarme, a partir de ese momento, "Rosa" o "Rosita"
Pasándolo en limpio... Para el mayor, "Gordito fornicador" para el del medio, "¿Van a adoptar?" y para la menor "Rosita"
¿DÓNDE CATZO QUEDÓ ESA ÉPOCA DONDE LOS HIJOS TRATABAN DE USTED A SUS PADRES, EH...???




domingo, 6 de mayo de 2012

5to. Relato: PATCHWORK DE MI NIÑEZ FAMILIAR




Me veo a mi mismo, medio mariconcito, con mis hermanas mayores atosigándome con un muñequito negro. Previo al llamado de Lubertino, aclaro que nunca me importó demasiado el tono de la piel de nadie, ni sus creencias religiosas, ni su nacionalidad, si su pasión futbolística, pero eso es para otro momento. Lo cierto, es que este muñeco era... NEGRO. No era marrón, cobrizo, caoba... Era NEGRO... Y BRILLANTE... ¿A quién mierda se le ocurre hacer un muñeco NEGRO Y BRILLANTE...??? A mis 48 años, lo mas parecido a ese tétrico muñeco que ví, fue un buzo táctico, vestido con su traje de Neoprene...
Lo cierto es que le temía a ese juguete, y eso era motivo de jarana por parte de mis hermanas.

Otro tema "muñequil" que me generó muchos traumas, fue el del famoso "Panza", este otro, de color de gente linda (?) que era mi acompañante cuando con un karting a pedal, andaba por un pasillo de 2,50 x 0,90 mts. , y que se angostaba en el medio, a causa de una estufa. En una de mis maniobras ruteras, pisteras, y/o ranas, dejé a mi acompañante apoyado en la estufa prendida... Cuando después de dar vuelta el karting, emprendí el regreso, levanté al "Panza", y comprobé, horrorizado, que tenía un bruto "bujerito", precisamente, en la panza... Si ese mes la guita no alcanzó para vivir, pueden ir culpándome, ya que le hice gastar una fortuna a mi vieja en Curitas, pensando que de esa forma se curaría de su lesión... (Ni hablar de cuánto le hinche las pelotas con lo de "llevarlo al médico")
Hoy que escribo sobre esto, me pregunto: "¿El Panza se llamaba así antes de la quemadura, o pasó a llamarse así por eso?"
Si madre o hermanas recuerdan, cópense y escriban unas líneas al respecto...

Recuerdo salidas familiares... Un grupete nunca inferior a 20 personas copando tipo comando un restaurant, el Ital-Park, el zoológico, la basílica de Luján... y... Si... Adivinaron... Llegó la "aneda" del hipódromo de trotadores de Hurlingham...
Qué no paso esa tarde...!!!
El grupo familiar se hizo Extra-Large. Habían venido de los EEUU, la tía Queca y Osvaldito (El recuerdo de la "hinchada" en la terraza del aeropuerto de Ezeiza al grito de "Ahí viene..., ahí viene... La Queca con el nene...!!!" me sigue generando la misma mezcla de carcajadas y vergüencita, de aquel entonces...)
El Priorato de los Tíos, decidió que sería una buena salida, ir al hipódromo de Hurlingham a ver carreras de trotadores. En aquellos años, las carreras de caballos, aparte de tener mala fama, eran prohibidas para menores, cosa que no pasaba con las de trote. Es mas, los niños como éramos todos en ese momento, conseguimos la revistita de datos, y decidimos, en base a las recomendaciones, apostar en una carrera, al nro. 7
Los gerontes, nos dieron un billetito a cada uno, y los primos mas grandes se encargaron de hacer
la apuesta. Claro está, que mi hermana Claudia (otro ladrillito de 5 lados...) y Osvaldito, vaya uno a saber por qué, decidieron apostar al nro. 5
Largaroooooooooooooooooon...!!!
Y cruzaron el discoooooooooo...!!!
¿Ganador? El 7, papá... Me extraña, araña, que preguntes eso...!!!
Júbilo entre el primerío, que ya se sentía Rockefeller cuando en la bolsa de figuritas venía una de mas por error de empaque, así que imaginen ese momento...!!!
Padre junta los boletos ganadores, va hacia la ventanilla perseguido por varios pares de ojos ansiosos, y cuando retira el dinerillo, hace una extraña cuenta mental, donde incluye entre los "ganadores" a mi hermana Claudia y a mi primo Osvaldo...
CHANNNN...!!!
El mayor berrinche de mi vida...
Me veo a mi mismo, sacado, completamente rojo de furia, saltando, pateando y gritando a viva voz: "Al norteamericano, no..., Al norteamericano, no...!!!"
Toda la gerontocracia me explicaba, en tono amable, la importancia de compartir entre primos lo ganado por todos, y toda esa sanata socialista... Socialismo, las pelotas...!!! dijo esa monada de Adelina muchos años después, pero eso es otro tema...
El tema es que cada uno recibió sus, creo que eran 5 pesos, y todos, incluidos Claudia y el otrora Osvaldito, devenido despectivamente en "el norteamericano", guardaron su ganancias en el bolsillo, menos yo, que elegí como forma de expresar mi disconformidad, hacer pedacitos el billetín...
Todavía me duele el orto de la paliza que me morfé...
Como postre, mi abuela Mariana, sus hermanas, hijas, sobrinas, en fin, todo el aquelarre completo, decidieron posar para una fotografía que ilustrara a perpetuidad esa salida familiar, y se sentaron con sus voluminosas humanidades, sobre esa empalizada de madera típica de los hipódromos, que no resistió el peso y se tumbó, haciendo rodar a todo el atado de abuelas, tías & Co. que fueron a dar de culo al piso...
Una besheza, neneeeeee...!!!
Dicen que cuando vieron salir los 4 o 5 autos en los que nos fuimos, en Hurlingham dieron 3 días de asueto para descansar, y tiraron fuegos artificiales...
Continuará...

4to. relato: MI ETAPA DE CHUPACIRIOS...



Luego de mi abrupta salida del Modern (lo contaré en otra entrada), padre y madre decidieron que lo mejor para sus hijos, era consultar sobre lo "top de lo top" en materia educativa, y vaya uno a saber quien, le recomendó "mandalos al María Reina"
Con la rebeldía brotándome por cada poro ante lo que consideraba (y aún hoy considero) un atropello a mis derechos, acabé posando mi cuerpito en las aulas de esa cárcel, de la que guardo muy pocos recuerdos agradables.
Les recuerdo que desde antes del jardín de infantes, y hasta el final de 6to. grado, venía compartiendo mas de 8 horas diarias con los mismos compañeros, las mismas maestras y profes, en un lugar donde todos me conocían (y querían) y donde yo conocía a todos.
De un día para el otro, esto cambió en un giro de 180º...
El primer día, de movida nomas, la portera me señala "tiene el pelo muy largo", generándome dos inquietudes: La primera, ¿Por qué les importaba el largo de mi pelo en la escuela? Nunca jamás antes me habían hecho ninguna observación similar... y la segunda, ¿Por qué me trataban de "Usted", si solo tenía doce años...???
De ser "Fabián", pasé a ser "Señor"
Mal debut... Y para colmo, después de formar casi militarmente en el patio, entrar al aula, y con la llegada de la primer maestra, comprobar, horrorizado, que se ponían a rezar...!!!
Ya en otra entrada los deleitaré con mis accidentadas "primera y segunda comunión", la incalificable "Confirmación", y las "confesiones truchas", que componían hasta ese momento, lo que creí serían las últimas experiencias religiosas por mi  parte, por lo que ese rezo colectivo, me generaba un rechazo increíble...
Con el paso de las horas, comprobé también, que casi la mitad de mis compañeros y compañeras, o casi la mitad del colegio, estaba compuesto por rubiecitos y rubiecitas de apellidos con mas consonantes que vocales, no demasiado afectos a abrirse al diálogo, no demasiado jodones, y muy, pero muy eslovenos...
Pocas veces en mi vida me sentí tan sapo de otro pozo, como las primeras semanas ahí...
Con el paso del tiempo, fue mejorando, de alguna manera, esa primera impresión. No por causa de un mejor trato de la portera, por ejemplo, ya que al día siguiente no me dejó entrar al colegio hasta que me cortara el pelo, acto que realicé esa misma tarde... Al día siguiente, me volvió a frenar impidiéndome la entrada por 2do. día consecutivo, y ante mi queja por la injusticia porque me había cortado el pelo, llamó al cura, quien me dijo que lo tenía que cortar aún mas, porque sino no me iba a dejar entrar...
El peluquero, a pesar que se cagó de risa al verme entrar a su local por 2do. día consecutivo, no me cobró el re-recorte...
Tampoco mejoró por la "apertura" de los eslovenos, que siguieron siendo igual de cerrados que culo de muñeco...  (Yo no era tampoco muy locuaz, pero empecé a entender que no era nada personal contra mí...)
Obviamente, terminé haciéndome compinche de los mas rantifusos, y la empecé a pasar mejor...
Al año siguiente, ya la tenía bastante clara. Pasábamos bastante tiempo boludeando en el club Talleres de Escalada, del que me hice socio, y pasó a ser mi perdición escolar, y mi etapa mas futbolera. Un sábado iba a ver a Lanús, el sábado siguiente a Talleres, y los domingos a San Lorenzo... 
Creo que las carpetas terminaron el año intactas. Me llevé todas las materias, incluidas gimnasia y religión (obviamente), con excepción de Matemáticas...
La profesora titular de Matemáticas, no recuerdo si enfermó, si murió, si se cansó, si la abdujeron extraterrestres, o que coño, el caso es que a poco de empezar el año, la reemplazó un bomboncito del que me enamoré perdidamente... Todas mis fuerzas y mi intelecto, los puse al servicio de esa materia, y de esa profesora...
Claro que... Siendo un auténtico "5 pa'l peso" como lo soy, un tal Murphy utilizó mis experiencias para sustentar su Ley...
Recuerdo aquella vez, gloriosa, en que entró al aula, seguida por un fulano de anteojos, que se sentó en las filas de atrás. EL INSPECTOR DEL MINISTERIO. Ese que cuando entraba a un aula, le llenaba el culo de dudas a todo el alumnado...
La profe, piola, en un sistema de señas imperceptibles para cualquiera que no estuviera pendiente de cada lartido de su ser, ubicó a las 4 o 5 eslovenas con promedio 10,75 mas o menos, para que se ofrezcan a resolver los ejercicios que puso el fulano en un pizarrón dividido en 4... 
"¿Quién quiere pasar?" Dijo el fulano... Sin responder, saltó una rubia de su banco, y con la mano izquierda atada a la espalda, y tirando besitos a la tribuna, lo resolvió rápida y eficientemente... Lo mismo sucedió en el siguiente ejercicio... Lo mismo en el tercero... Para el cuarto, este galán, se ofreció, hecho muy bien recibido por la profe, dado que la acumulación de rubitas, se estaba tornando sospechosa. Habiendo visto lo que habían hecho mis compañeras antes, casi con números perfectamente proporcionados, una bella caligrafía nunca antes lograda, termino el ejercicio, poso suavemente la tiza, para que no levante polvillo, giro para quedar de frente al aula, y percibo en la profe una cara similar a la de Apu, cuando le informan que tuvo octillizos (Si no son fanáticos de Los Simpsons, lo siento por ustedes y sus miserables vidas...) y noto a las rubiales espantadas, cuando el vozarrón del inspettore, desde el fondo del aula, emite un lacónico "Ese ejercicio esta mal resuelto" 
Con la vergüenza haciéndose cargo de la situación, la mente totalmente bloqueada, las manos transpiradas y temblorosas, intento resolver de alguna manera el dichoso ejercicio... El clima se podía cortar tranquilamente con un hacha, de tan denso... Cada camino nuevo que tomaba, el tipo, desde el fondo, solo decía "está mal", hasta que en un determinado momento, arremetió con un despectivo "Profesora, haga sentar al alumno, que, evidentemente, no sabe resolver ese ejercicio" Pasó alguien que si lo supo resolver. A esa altura, con la cabeza hirviéndome cual Palmiro Caballasca, rojo como un tomate, y ciego de humillación, solo me quedó esperar el timbre, y la partida del tipo. Una vez sucedido esto, las matemágicas rubias se me vinieron al humo, reprochándome todo tipo de cosas, hasta que entró Ella... Se acercó hasta mi banco, me miró seriamente... Y me agarró del cogote...!!!
Si señores... Me hizo "Pequeño demonio...!!!" (¿Esta por mas que no sean fanáticos, la tienen, no?), pero por uno, o dos segundos, pasados los cuales, se tentó de risa y me preguntó el motivo de semejante bochorno... Lo que le dije, fue que pensé, erroneamente, que se resolvía de la primer manera que intenté... Aunque la verdadera respuesta era otra, y Uds., al igual que ella, se dieron cuenta al toque, no...?

Nos vemos en otra entrada




viernes, 4 de mayo de 2012

3er. Relato: PEGAME Y LLAMAME MARTA...

                                    

En esta oportunidad, les voy a relatar algunos sucesos que dan Fe a eso de "A golpes se hacen los hombres"
En mis años de escolaridad primaria, como una especie de sino trágico, repartía mis horas entre mi casa, el colegio, y la "Salita Máspero" Vaya uno a saber por que catzo, vivía lastimándome mucho mas seguido de lo normal, y del colegio me llevaban a esta sala de primeros auxilios, donde hubiera sido justo, que un sector de la misma, llevara mi nombre, en homenaje a uno de sus pacientes habitués (El slogan "Lo importante no es que vengas, sino que vuelvas", debe estar inspirado en esos días...)  Puntos en la pera por resbalarme del trampolín, Otra vez puntos en la pera y paleta partida, por cierto "tackle deslizante desde atrás con riesgo para el adversario", diría la Chancha Don Niembraaaa, fractura de clavícula por similar infracción, glorioso agujero en el muslo por caerme dentro del arco, sobre un bulón bastante oxidado, mas alguna que otra lesión ya olvidada, dan cuenta de lo que digo...
Pero lo cierto, es que hubo mas cosas...
Una bastante "heavy", por cierto, modificó de un día para el otro, la historia de mi vida...
Micro de Don Rodolfo. Volvíamos a la tarde, ya viviendo en Lanús. En el asiento del fondo, Estábamos jodiendo con Tita, como lo hacíamos habitualmente, cuando un boludo se metió sin que nadie lo llame. Este boludo, no era compañero nuestro, que estábamos en 5to. grado, sino que era de 4to. El caso es que este fulano, era un gorila que parecía de secundaria, mucho mas grande corporalmente que nosotros, y decidió, porque se le cantó, que yo no lo podía cargar a Tita, por lo que discutimos, y terminamos a las piñas...
Es un decir...
Tremendo mastodonte, no solo me cagó a trompadas, sino que cuando terminé en el piso del bondi, como  Grand Finale, decidió patearme a voluntad, la cabeza. 
El micro ya había llegado a casa, y Don Rodolfo me llamaba, pero yo no aparecía...
Recuerdo patente verme bajando del micro corriendo, subiendo hasta mi casa, en el primer piso, agarrar un sillón butaca muy pesado, levantarlo onda "increíble Hulk", y...
...Un par de médicos revisándome, porque aparentemente, después de revolear el sillón, me desmayé...
¿Se acuerdan de aquel Ricardito Fabián, buen alumno, con buenas notas, inteligente?
Bueno, aquel pibe, quedó en ese micro, esa tarde, porque a partir de ahí, comencé con mis problemas de dispersión, pérdida de memoria, vértigo, disritmias cerebrales, no retenía un puto texto, cuando me acostaba "se me venían encima las paredes", en fin... Quedé Pipi-Cucú...
Años y años de electro-encefalogramas, Tegretol, Gardenal, y otras pastitas que ya no me acuerdo...
Al pelotudo no lo echaron del colegio. Cuando citaron a sus padres, y les informaron lo que había hecho, el padre lo empezó a cagar a sopapos, y tuvieron que interponerse mis viejos para que no le siga pegando...
No le guardo rencor, pero se que me cagó la vida.
No lo vi nunca mas, y por suerte tampoco está en los grupos del colegio en Facebook. Tampoco que sea cuestión de encontrarlo y tener que darle un abrazo... (¿Qué te pasa?)

Nos vemos la próxima... Espero que con mejor onda...